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Mundo

Trump, Teherán y 30 misiles: las claves del domingo más tenso de 2025

A las 08:00 h locales del 22 de junio de 2025, la defensa antiaérea israelí detectó la primera salva de misiles balísticos lanzada desde Irán. El Ejército calcula que fueron entre 20 y 30 proyectiles, muchos interceptados por la Cúpula de Hierro, aunque varios impactaron en áreas metropolitanas de Jerusalén y Tel Aviv
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Jerusalén amaneció con un vacío inquietante. Calles que suelen rebosar de peregrinos y turistas lucían desiertas; persianas bajadas, cafés cerrados y un silencio extraño en la capital cultural de Medio Oriente. Nadie sabía —o no quería decir— qué detonaría aquel mutismo colectivo, pero la consigna oficial era clara: permanecer cerca de los refugios.

No pasaría mucho tiempo antes de que el cielo despejado mostrara el motivo. Entre las siluetas de los minaretes y los muros centenarios se dibujaron estelas blancas, y el zumbido lejano de las sirenas se volvió un rugido permanente. El enigma de la mañana se transformó en certeza bélica pocos minutos después.

La madrugada que paralizó Jerusalén

Muro De Los Lamentos En Israel
© Benjamin R. – Unsplash

Las primeras alarmas se activaron a las 07:42 h. En cuestión de segundos las altavoces del Muro de los Lamentos, la Puerta de Jaffa y los barrios residenciales difundieron la orden de buscar refugio. El transporte público se detuvo; los pocos conductores en la ruta pisaron el freno y abandonaron vehículos para resguardarse en los túneles del tranvía. Dentro del histórico hotel King David, huéspedes y personal bajaron hasta los sótanos reforzados mientras las detonaciones retumbaban sobre los tejados de piedra caliza.

Testigos describen “una oscuridad repentina” causada por la nube de fragmentos que cubrió el sol de la mañana. En apenas diez minutos cayeron una treintena de misiles; aunque la mayoría fue interceptada, varios lograron evadir el escudo defensivo y explotaron en zonas abiertas a las afueras de la ciudad. Aun sin un conteo oficial de daños materiales, las brigadas de bomberos reportaron incendios en ámbitos agrícolas al oeste de Jerusalén y en un polígono industrial de Modiín, a mitad de camino con Tel Aviv. La narrativa de los habitantes oscila entre el pánico y la disciplina aprendida tras años de sirenas intermitentes.

La réplica de Teherán: misiles de largo alcance sobre Israel

Los Misiles De Largo Alcance En La Operacion Ascendente
© Aseem Borkar – Pexels

Según el mando central israelí, los misiles provenían de plataformas móviles en el noroeste iraní y de al menos dos silos cercanos a Tabriz. Su alcance superior a 1 500 km confirma que se trató de Shahab-5 y Kheibar-6, vectores capaces de portar cabezas de 1 000 kg. Dos drones suicidas Shahed precedieron la ofensiva y fueron derribados sobre el valle del Jordán. Desde la perspectiva iraní, la andanada era una “respuesta proporcionada” a la incursión aérea de Estados Unidos, ejecutada con bombarderos B-2 y misiles de crucero Tomahawk contra instalaciones nucleares subterráneas.

Teherán acusa a Washington de “acto de guerra” y prometió “opciones ilimitadas” si las agresiones continúan. Los analistas señalan que la simultaneidad de los ataques —bombardeo estadounidense y misilística iraní— sugiere coordinación mínima entre Israel y EE. UU., aunque Jerusalén lleva más de un año en la Operación León Ascendente, campaña encubierta destinada a degradar la capacidad balística iraní. Hasta el momento, la inteligencia israelí estima que Irán podría seguir disponiendo de unos 1 000 misiles listos para disparar.

Entre refugios y rutinas: la vida bajo fuego constante

El Conflicto En Gaza
© Alaa Mahdi Kudaih – Pexels

La población israelí, habituada a los cohetes de milicias en Gaza y Líbano, enfrenta ahora una amenaza de mayor potencia y alcance. En Jerusalén, las autoridades abrieron 700 refugios públicos; aplicaciones móviles geolocalizan la protección más cercana y muestran un temporizador de 90 segundos —el lapso promedio entre la sirena y la posible explosión. Aun así, los hospitales de campaña se han instalado en parkings subterráneos para atender quemaduras y lesiones por metralla.

Psicólogos de la ONG Natal advierten de un aumento brusco de estrés postraumático, en especial entre niños que crecieron con redadas regulares pero nunca habían vivido un bombardeo intercontinental. Al mismo tiempo, la solidaridad se manifiesta en cenas colectivas improvisadas, distribución de calmantes en refugios y cadenas de mensajes con lecturas, canciones y juegos para entretener a los más pequeños mientras suenan las sirenas. La incertidumbre reina: ni Washington ni Teherán delinean un plan de desescalada, y los “proxies” iraníes —Hezbolá en el norte, las milicias hutíes en Yemen— podrían abrir nuevos frentes y saturar el sistema defensivo.

[Fuente: Infobae]

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