TVE ha decidido dedicarle toda una jornada bajo un título revelador —La novia de América— con una selección de cuatro películas que muestran su versatilidad, desde la comedia romántica hasta el drama judicial más intenso.
Una carrera construida a base de carisma y riesgo
La maratón comienza a las 15:55 con Larry Crowne, nunca es tarde (2011), una comedia dirigida y protagonizada por Tom Hanks en la que Roberts interpreta a una profesora universitaria desencantada. Lejos del romanticismo idealizado, la película ofrece una mirada madura sobre las segundas oportunidades y sirve como un retrato perfecto de la etapa más serena de la actriz.
A las 17:25 llega uno de los títulos más emblemáticos de su filmografía: La boda de mi mejor amigo (1997). Aquí, Roberts da vida a una protagonista imperfecta, egoísta y contradictoria, algo poco habitual en la comedia romántica de los noventa. Ese riesgo fue, precisamente, una de las claves de su éxito: Julia Roberts nunca necesitó ser complaciente para conquistar al público.
1990 | 2026 pic.twitter.com/1S2bU55LqS
— Julia Roberts Fans (@robertsposts) January 12, 2026
El papel que cambió su historia (y la del cine)
Tras el bloque informativo de la noche, el homenaje alcanza su punto culminante a las 22:00 con Erin Brockovich (2000). Este drama basado en hechos reales no solo consolidó a Roberts como una actriz de peso dramático, sino que le valió el Óscar a Mejor actriz, convirtiéndola además en la intérprete mejor pagada de su tiempo.
Su Erin no es heroica en el sentido clásico, sino humana, imperfecta y combativa. Una mujer corriente enfrentándose a una gran corporación, sostenida casi por completo sobre la fuerza interpretativa de Roberts, que domina cada escena con una energía arrolladora.

Un cierre íntimo y emocional
La noche se despide a las 00:05 con Elegir un amor (1991), un drama romántico menos recordado pero fundamental para entender la sensibilidad de la actriz en sus primeros años. Aquí, Roberts demuestra que su magnetismo no dependía del glamour, sino de una autenticidad emocional poco común.
Cuatro películas, una noche y una carrera irrepetible. Un homenaje que no solo revisa la trayectoria de Julia Roberts, sino que recuerda por qué sigue siendo, décadas después, una de las grandes estrellas del cine contemporáneo.
Fuente: SensaCine.