Saltar al contenido
io9

Un hombre lleva 60 años dibujando el mismo mapa ficticio: hoy tiene 4.000 paneles y lo rige el azar de un mazo de cartas

Cuatro mil paneles, décadas de trabajo, y un mazo de naipes
Por Tom Hawking Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Desde que los humanos empezaron a trazar mapas, siempre existieron también los mapas ficticios. Entre los cartógrafos de los terrenos míticos se cuentan Dante Alighieri, Jonathan Swift, Sir Thomas More y, por supuesto, J. R. R. Tolkien, pionero de los tropos que caracterizarían al género de la fantasía, con un mapa en el inicio de la historia.

Sin embargo, a pesar de todos estos genios literarios que se esforzaron para crear sus mapas ficticios, probablemente ninguno haya hecho lo que hizo Jerry Gretzinger. En un video reciente del canal de YouTube  People Make Games, Gretzinger —un genial octogenario de Michigan— muestra que ha estado trabajando en su mapa ficticio desde la década de 1960. Hoy su mapa contiene unos 4.000 paneles y el video muestra el primer intento de Gretzinger por armarlo en su totalidad, a lo largo de más de una década.

Gretzinger trabaja en el mapa todos los días y lo intrigante es que la naturaleza de su labor, a la que se dedica cada día, se ve determinada por los naipes o cartas que toma de un mazo. Ese azar dicta cómo ha ido cambiando y evolucionando el mapa.

El día en que lo visita People Make Games, toma una carta que exige “la próxima dimensión más elevada”. ¿Es un mandato para que su mapa siga los principios de la teoría de las cuerdas? Bueno, algo así. Gretzinger explica que “originalmente esa carta se consideraba que era otra dimensión de la realidad”. Pero sus ambiciones al respecto han tenido que modificarse, y es lo que hizo: “Todo el mapa pasó de ser cartografía literal, a una forma abstracta diferente”.

Ahora las diferentes dimensiones de la carta son capas del mapa. Esas distintas capas se catalogan en una lista que va ubicando en un tablero repleto, y que incluye cosas como “página en blanco” o “collage de 2 cm cuadrados”, junto a otras capas más enigmáticas como “el blanco vacío”, “grilla de puntos y lunares” o “negrura”.

Resulta fascinante ver a Gretzinger en acción, después de determinar que el aporte de hoy a su mapa será un collage. Toma una barra de pegamento y algo de material de su “caja de collage” y empieza a pegar cosas. “Intento pensar lo menos posible”, afirma, lo que acentúa la percepción de que se trata de un ejercicio de creación de recortes al estilo de Burroughs, más que de cartografía. Terminado el collage, busca en una carpeta el nombre de esa creación. “Son nombres de ciudades, pero hay ciudades cuyos nombres han sido eliminados por el vacío”, explica.

En cuanto al vacío: es una capa de dos niveles, en la que la primera es papel en blanco, pero en la segunda hay “texto impreso en blanco y negro”, según dice Gretzinger. Pero no es cualquier impresión sino la propia historia escrita por Gretzinger, que incluye desde cosas que él escribió hasta cartas que le enviaron sus amigos durante su época como estudiante en la década de 1960. Todo esto, recortado y luego ubicado en el mapa: “Es la forma en que lo preservo”, dijo.

Con el tamaño que tiene el mapa, pasa casi todo el tiempo dividido en miles de paneles, pero cada tanto Gretzinger lo arma y en el video se ve una de esas ocasiones, que no ocurría desde hacía más de una década. Aquí tiene que trabajar Gretzinger, pero también el equipo de filmación y un batallón de voluntarios, y el espacio que le brinda un gimnasio de su localidad. El resultado, una vez armado el mapa, es asombroso: una explosión psicodélica de color que se siente de veras como la obra maestra de una persona. Ver el mapa es como ver un patrón fractal en el que puedes ir acercando la lente en zoom más y más, para ver cómo van revelándose los detalles, capa tras capa.

La última palabra la tiene la esposa de Gretzinger. Llevan 44 años de casados. Dice que “siempre tuvo esta extraordinaria combinación de hemisferios derecho e izquierdo de su cerebro. Su cerebro sistematizado le da las coordenadas del mapa y la estructura total, pero luego se le ocurre descartar todo porque quiere correr riesgos. Es lo que me gusta tanto en él”.

Compartir esta historia

Artículos relacionados