Cuando el calor aprieta en la Comunidad Valenciana, las opciones para refrescarse se multiplican, pero hay una que destaca con fuerza año tras año. No es solo una bebida, es tradición, memoria colectiva y símbolo de identidad local. Una reciente encuesta ha revelado que, pese a la variedad de propuestas veraniegas, los valencianos lo tienen muy claro.
La tradición que no se enfría con el tiempo
En los meses más calurosos, buscar un alivio inmediato se convierte en una necesidad, y en la Comunidad Valenciana existen múltiples opciones capaces de satisfacer ese deseo. Granizados, cafés con hielo y dulces preparados lácteos forman parte de un abanico de sabores típicamente mediterráneos. Pero hay una reina indiscutible que sigue conquistando generaciones.
Según una reciente encuesta compartida por la cuenta oficial de Turismo de la Comunidad Valenciana en la red social X (anteriormente Twitter), un 60% de los participantes eligieron la horchata de chufa como su bebida favorita para combatir el calor. A través del mensaje “¡Mójate! De todas estas bebidas tan refrescantes y tan nuestras, ¿con cuál te quedas?”, el perfil institucional lanzó una votación acompañada de hashtags como #LExquisitMediterrani y #ActitudMediterránea.

La respuesta fue clara y masiva: la horchata no es una moda pasajera, sino un auténtico emblema de la gastronomía valenciana. Con siglos de historia y elaboraciones que van desde lo artesanal hasta lo industrial, esta bebida ha trascendido generaciones, evocando infancia, verano y pertenencia.
Rivalidades veraniegas: hielo, café y dulzura
El segundo lugar del sondeo fue para el conocido café del tiempo, que obtuvo un 16,7% de los votos. Esta forma particular de disfrutar el café solo, servido con hielo y acompañado de una rodaja de limón, es una costumbre muy asentada en la zona, aunque no tan popular fuera de ella.
Le siguieron el granizado de limón, con un 13,3%, y la leche merengada, con un 10%. Ambos son clásicos indiscutibles de las heladerías y cafeterías locales, con un sabor nostálgico que aún conserva fieles adeptos.
Aunque estas alternativas no alcanzaron el favoritismo de la horchata, todas forman parte del imaginario colectivo del verano valenciano. Cada una representa un modo distinto de vivir el calor y saborear la tradición, pero solo una se alza, año tras año, como la reina absoluta.
Fuente: El Confidencial.