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Ciencia

La belleza submarina que estamos perdiendo sin darnos cuenta

Parece solo un espectáculo de colores bajo el mar, pero los arrecifes de coral guardan una importancia vital para el planeta. Son refugio, barrera, sustento… y están en peligro. Este artículo revela por qué su desaparición sería un golpe irreparable para la biodiversidad y para nosotros mismos.
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Cada 1 de junio se conmemora el Día Mundial de los Arrecifes, una fecha para reflexionar sobre uno de los ecosistemas más ricos, complejos y amenazados del planeta. Los arrecifes de coral no son solo belleza natural: actúan como escudo para las costas, sostienen miles de especies marinas y generan beneficios económicos cruciales. Pero su supervivencia está comprometida por la crisis climática y nuestras propias acciones.


Qué es realmente un arrecife de coral

La belleza submarina que estamos perdiendo sin darnos cuenta
© Francesco Ungaro – Pexels

Aunque muchos los asocian con formaciones rocosas o plantas marinas, los arrecifes están formados por animales. En concreto, por colonias de pequeños organismos llamados pólipos, pertenecientes al filo Cnidaria, al igual que las medusas o las anémonas. Estos diminutos seres, apenas milimétricos, viven agrupados y forman colonias que, con el tiempo, dan origen a estructuras coralinas.

Los corales se dividen en dos grandes tipos: los duros, que construyen esqueletos de carbonato cálcico y forman los arrecifes, y los blandos, más flexibles y sin estructuras rígidas, con formas similares a árboles o abanicos. Aunque solo cubren menos del 1 % del fondo marino, estos ecosistemas concentran alrededor del 25 % de toda la biodiversidad oceánica, según la ONU.

Por qué los corales importan mucho más de lo que imaginas

A nivel ecológico, los arrecifes son esenciales. Funcionan como hábitat para tiburones, crustáceos y peces de todos los tamaños. Además, ayudan a reducir la erosión costera y protegen a millones de personas de huracanes y tormentas. Según datos de la NASA, se estima que su impacto económico supera los 36 000 millones de dólares anuales gracias a la pesca y el turismo.

Pero su equilibrio es frágil. El cambio climático, la acidificación del océano, la sobrepesca y la contaminación amenazan su existencia. Se calcula que si la temperatura del planeta sube 2 °C, podrían desaparecer hasta el 99 % de los arrecifes de coral. Incluso con un aumento de solo 1,5 °C, el 90 % de ellos resultaría gravemente afectado.

La belleza submarina que estamos perdiendo sin darnos cuenta
© Francesco Ungaro – Pexels

Un ecosistema en cuenta regresiva

Entre 2009 y 2018, el mundo perdió un 14 % de sus corales debido al blanqueamiento, un fenómeno provocado por el estrés térmico que interrumpe la relación simbiótica entre los pólipos y las algas que les dan color y energía. Esta pérdida supera la cantidad total de corales vivos actualmente en la Gran Barrera de Coral, el mayor organismo vivo del planeta.

El Día Mundial de los Arrecifes no es solo una fecha simbólica. Es un llamado urgente a cambiar el rumbo. Porque sin corales, no hay océano que resista… y sin océano, no hay planeta que sobreviva.

Fuente: National Geographic.

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