Una de las características más importantes de los relojes inteligentes es su capacidad de recibir contenidos desde el móvil. Sin embargo, esta conexión podría dejar muchos datos a manos de los cibercriminales, ya que solo está asegurada con un PIN cifrado de seis dígitos.

En un tipo de ataque informático, llamado de fuerza bruta, un hacker intentará ingresar combinaciones de dígitos hasta encontrar la combinación correcta que le permita acceder a los datos sensibles de alguna persona. Cuando se trabaja con un PIN de seis números, el atacante tiene 1 millón de combinaciones para acertar. Un número bajo, si se tiene el objetivo claro.

Investigadores de la compañía de seguridad Bitdefender hicieron un experimento en el que lograron interceptar información entre un Samsung Gear Live y un Nexus 4 con Android Lollipop. Los dispositivos estaban conectados vía Bluetooth con un PIN de seguridad de seis digitos. El equipo logró descifrar la contraseña con el ataque antes mencionado. Abajo un vídeo que lo explica (en inglés).

Esta situación podría convertirse en un problema para los fabricantes de relojes inteligentes; ya que la información que se transmite entre dispositivos es sumamente sensible y a nadie le gustaría que cayera en malas manos. Ojalá los desarrolladores de este tipo de tecnología pronto pongan manos en el asunto y generen un método de seguridad más eficiente. [Ars Technica vía Popular Mechanics]

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