La copa de Licurgo mide 16,5 x 13,2 cm. Su historia antigua no se conoce, pero se la menciona en un texto de 1845, en que un escritor francés menciona haberla visto “hace algunos años en manos de M. Dubois”. Probablemente haya sido antes de que la adquiriera la familia Rothschild. Hoy la copa se exhibe en el Museo Británico, que la adquirió en 1958 de Lord Rothschild por 20.000 libras esterlinas.
Tal vez haya sido fabricada en Alejandría o Roma, entre los años 290 y 325, y por su excelente estado de conservación es probable que nunca haya estado enterrada, sino que estuviera en un lugar seguro, como el tesoro de una iglesia. Al igual que otras copas jaula, quizá haya sido recuperada de un sarcófago. Su reborde de bronce dorado y el pie le fueron agregados cerca del año 1800, por lo que se especula que podría haber sido tomada del tesoro de una iglesia durante el período de la revolución francesa.
Qué representa
Las figuras representadas en la copa incluyen a Licurgo, desnudo pero calzado con sus botas. A su izquierda está Ambrosia, mucho más pequeña y detrás de ella, uno de los sátiros de Dionisio que se apresta para lanzar hacia Licurso una gran piedra en tanto que sostiene un báculo de pastor en la otra mano. A la derecha de Licurgo está la figura de Pan, y a sus pies, una pantera.
La escena podría hacer referencia a la victoria del emperador Constantino I sobre Licino, asesinado en el año 325. Tal vez la copa tuviera como fin el uso ritual, en celebraciones del culto a Baco, dios del vino. El emperador Adriano supuestamente envió una carta a su cuñado en que menciona que le envía un regalo: “Te envío copas que cambian de color, que me fueron obsequiadas por el sacerdote de un templo… Quisiera que las utilicen durante los banquetes que se realizan en las fiestas”.
Es probable que la copa fuera diseñada para su uso en celebraciones rituales. Las copas jaula sin pie, como lo habría sido esta originalmente, eran para pasar de mano en mano. También se cree que podrían haber sido suspendidas como las lámparas de aceite, para poder admirar el efecto dicroico de la copa.
¿Por qué resulta impactante?
La copa es un ejemplo de las habilidades de los talladores de gemas o rocas duras semipreciosas, arte de lujo de gran prestigio en la antigua Roma. La habilidad de manejo del vidrio se equipara con la necesaria para elaborar objetos en piedra natural. Recién en 1950 se pudo determinar que la copa es de vidrio y no de piedra, ya que había opiniones diferentes. Lo peculiar es que la copa cambia de color según sea la incidencia de la luz. El efecto dicroico se consigue añadiendo nanopartículas de oro y plata dispersas en el vidrio. No se conoce con certeza el proceso utilizado, y probablemente ni siquiera los artesanos lo comprendieran del todo, o incluso lo descubrieran accidentalmente debido a alguna “contaminación” del vidrio con polvo de oro y plata. Se consigue así el efecto: la copa cambia de color dependiendo de si la luz pasa o no a través del vidrio. Iluminada desde atrás, la copa es de color rubí. Y si se la ilumina desde el frente, la copa es verde. Se ha descrito como “la pieza de vidrio más espectacular del período… que se sabe que haya existido”.
Es una copa en jaula, en que el vidrio se cortó y horadó para dejar una “jaula decorativa” en la superficie. En este caso, la decoración es una composición que presenta al mítico rey Licurgo, que intentó matar a Ambrosía, seguidora del dios Dionisio (Baco para los romanos). Ella fue transformada en vid, se enredó sobre el rey, y finalmente logró matarlo.
Para poder detectar la composición del vidrio hubo que recurrir a un microscopio electrónico de transmisión, ya que las partículas de oro y plata miden apenas unos 70 nanómetros y están inmersas en el vidrio, invisibles al ojo humano. El interior de la copa es liso, pero la parte posterior de las figuras principales muestra que el vidrio se ha ahuecado, reduciendo su espesor para producir un tono de luz uniforme cuando lo atraviesa la luz. El artesano del vidrio tal vez haya descubierto este efecto debido a algún desperfecto o descuido. Finalmente, tras la etapa del corte de vidrio se realizaba el pulido con llama, proceso en que peligraba la integridad de la pieza.
[Fuente: Wikipedia]