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Ciencia

El mayor mapa 3D del universo jamás construido acaba de revelar algo inquietante sobre el cosmos. La energía oscura podría no ser constante y eso cambiaría el destino final del universo

El proyecto DESI logró cartografiar más de 47 millones de galaxias y cuásares a lo largo de 11.000 millones de años luz. Pero detrás del impresionante mapa aparece algo todavía más desconcertante: nuevas evidencias de que la energía oscura podría estar debilitándose con el tiempo.
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Durante décadas, la humanidad intentó construir mapas del universo como quien arma lentamente un rompecabezas imposible. Cada telescopio agregó una pieza. Cada misión espacial extendió un poco más el horizonte observable. Pero ahora, un instrumento instalado en medio del desierto de Arizona acaba de producir algo radicalmente distinto: el mapa tridimensional más grande y detallado del cosmos jamás realizado. Y lo más sorprendente no es su tamaño.

Lo verdaderamente inquietante es que podría estar mostrando que una de las fuerzas más importantes del universo no funciona como creíamos.

Un mapa tan gigantesco que cambia la escala de todo

El proyecto responsable del hallazgo se llama DESI, siglas de Dark Energy Spectroscopic Instrument (Instrumento Espectroscópico para el Estudio de la Energía Oscura). Está instalado en el telescopio Mayall, en el Observatorio Nacional Kitt Peak, Arizona. Su capacidad técnica parece casi absurda.

DESI utiliza 5.000 fibras ópticas robóticas capaces de apuntar simultáneamente hacia miles de galaxias y medir su espectro luminoso con enorme precisión. Gracias a eso, puede calcular a qué velocidad se expande el universo mientras la luz de esos objetos viaja hacia la Tierra.

En apenas cinco años, el sistema logró algo sin precedentes: mapear más de 47 millones de galaxias y cuásares, además de 20 millones de estrellas. Eso equivale a más de seis veces todos los objetos registrados por mediciones cosmológicas anteriores combinadas. Y la profundidad del mapa es todavía más impactante.

DESI consiguió observar regiones situadas a 11.000 millones de años luz de distancia, mostrando galaxias formadas cuando el universo todavía era extremadamente joven y apenas comenzaba a organizar sus primeras grandes estructuras cósmicas.

El verdadero hallazgo no es el mapa: es lo que revela sobre la energía oscura

El mayor mapa 3D del universo jamás construido acaba de revelar algo inquietante sobre el cosmos. La energía oscura podría no ser constante y eso cambiaría el destino final del universo
© DESI Collaboration and DESI Member Institutions / DOE / KPNO / NOIRLab / NSF / AURA/R. Proctor.

El objetivo central de DESI nunca fue solo crear una imagen espectacular del universo. La misión apunta a entender algo mucho más difícil: la energía oscura. Y ahí empieza el verdadero misterio.

Actualmente, los científicos creen que aproximadamente el 70% del universo está compuesto por esta forma desconocida de energía que impulsa la expansión acelerada del cosmos. Sin ella, la gravedad terminaría frenando la separación entre galaxias. El problema es que prácticamente nadie sabe qué es realmente la energía oscura.

Durante décadas, el modelo cosmológico dominante asumió que esta fuerza se comportaba como una constante cosmológica, una idea introducida originalmente por Albert Einstein dentro de la relatividad general. En términos simples: la energía oscura debería mantenerse estable a lo largo del tiempo. Pero DESI está empezando a mostrar algo diferente.

El universo podría no expandirse para siempre

Las nuevas observaciones refuerzan señales que DESI ya había detectado anteriormente: la energía oscura podría estar evolucionando y debilitándose lentamente. Eso cambia absolutamente todo.

Si la energía oscura pierde intensidad con el tiempo, entonces el futuro del universo podría ser muy distinto al escenario actual más aceptado. Hasta ahora, los modelos cosmológicos suponían que la expansión acelerada continuaría indefinidamente, separando galaxias cada vez más rápido hasta dejar un cosmos frío y vacío. Pero un debilitamiento de la energía oscura abriría otras posibilidades. Incluso algunas extremadamente violentas.

Si la gravedad termina recuperando protagonismo frente a la expansión cósmica, podría llegar un momento en el que las galaxias comiencen a atraerse nuevamente entre sí. Ese escenario desembocaría en lo que los astrónomos llaman el Big Crunch o “Gran Implosión”: un colapso cósmico gigantesco donde el universo dejaría de expandirse y comenzaría a comprimirse.

Todavía estamos muy lejos de afirmar algo así con certeza. Pero DESI está obligando a los cosmólogos a tomar seriamente posibilidades que antes parecían marginales.

El instrumento está viendo el universo como nunca antes

El mayor mapa 3D del universo jamás construido acaba de revelar algo inquietante sobre el cosmos. La energía oscura podría no ser constante y eso cambiaría el destino final del universo
© DESI Collaboration.

Una de las razones por las que DESI está revolucionando la cosmología es la velocidad y precisión con la que trabaja. Cada noche puede medir más de 100.000 galaxias. Y no solo registra dónde están, sino cómo se distribuyen en el espacio tridimensional y cómo esa estructura evolucionó durante miles de millones de años.

Eso permite reconstruir algo parecido a la “historia de expansión” del universo. Los científicos ahora planean ampliar el mapa un 20% más, alcanzando 17.000 grados cuadrados del cielo observable. También quieren enfocarse en galaxias enanas y corrientes estelares cercanas a la Vía Láctea para entender mejor otro gran misterio cosmológico: la materia oscura. Porque detrás del mapa más grande del universo aparece una paradoja incómoda.

Cuanto más detalladamente observamos el cosmos, más evidente se vuelve que todavía entendemos muy poco sobre las fuerzas que realmente lo gobiernan.

El universo podría ser mucho más extraño de lo que imaginábamos

Durante buena parte del siglo XX, la cosmología parecía acercarse lentamente a un modelo estable del universo. Pero los últimos años están produciendo el efecto contrario.

El James Webb encontró galaxias demasiado evolucionadas para existir tan temprano. Las ondas gravitacionales revelaron agujeros negros “imposibles”. Y ahora DESI empieza a sugerir que la energía responsable de la expansión cósmica podría no comportarse de forma constante. Como si el universo estuviera mostrando pequeñas grietas en teorías que parecían sólidas. Y quizá eso sea precisamente lo más fascinante de este nuevo mapa.

No solo muestra dónde están las galaxias. También empieza a insinuar que el cosmos podría funcionar de una manera mucho más extraña, dinámica e impredecible de lo que la humanidad imaginó hasta ahora.

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