Si ayer le√≠ste en algunos medios (muchos‚Ķ demasiados), que Google se ha librado de los reguladores norteamericanos, que ha ganado la batalla y que sus productos son ‚Äúbuenos para los usuarios y la competencia‚ÄĚ, olv√≠dalo. Solo la mitad, como mucho, dieron en el blanco.

Es cierto que la decisión de ayer de la Federal Trade Comission (FTC) de cerrar la investigación sobre el buscador por posible monopolio es, en el fondo, una sutil victoria para los de Mountain View. Se han librado de lo peor, de restricciones a sus servicios o multas millonarias, como le ocurrió a Microsoft en los 90. Pero detrás de los titulares, de la jerga legal y el PR spin, la realidad es que la decisión de los reguladores perjudica a todos: a Google (bastante), a la credibilidad de la FTC (muchísimo) y, esto es lo peor, a los usuarios. Somos los peor parados.

Advertisement

Malas noticias para Google

La investigaci√≥n de la FTC ten√≠a dos grandes partes: una sobre la forma en la que Google prioriza los resultados de b√ļsqueda, y otra sobre su intento de prohibir la venta de m√≥viles y tabletas que infring√≠an patentes adquiridas tras la compra de Motorola.

Sobre lo primero, s√≠, Google se ha librado. La FTC considera que Google no favorece sus propios servicios en los resultados de b√ļsqueda. La compa√Ī√≠a tendr√° que hacer ciertos cambios, como no indexar contenido de otras firmas sin su permiso (como Yelp), pero en general es palmadita en la espalda y caso cerrado.

Advertisement

Seg√ļn la FTC los servicios de Google son ‚Äúbuenos para los usuarios y la competencia‚ÄĚ. Ya.

La decisión ha creado una tremenda división entre juristas, firmas de internet y rivales directos, especialmente Microsoft que siente, normal, que ha habido un doble rasero. Afirmar que Google no favorece sus propios servicios tras todo lo que ha ocurrido con Google+, por ejemplo, es incomprensible. Veremos qué dice la Comisión Europea en unas semanas, pero será una enorme sorpresa que coincida con la FTC.

En donde Google ha salido escaldado es en lo segundo: las patentes. Google compr√≥ Motorola en el 2011 por la friolera de 12.500 millones de d√≥lares casi exclusivamente por las patentes. Ahora la FTC le obliga a compartirlas con los competidores, a no excluirles de su uso, porque ‚Äúcientos de ellas son esenciales para los est√°ndares de la industria‚ÄĚ.

Advertisement

Esto es pu√Īetazo enorme para Google que ve como su compra de Motorola no ha valido casi para nada. O, al menos, la convierte en la adquisici√≥n m√°s cara hasta la fecha. ¬ŅLos grandes beneficiados? Apple y Microsoft, ya que Google tendr√° que dejar de litigar judicialmente contra ellos por uso de patentes de Motorola.

Una patada para los usuarios

Somos los peor parados de todo esto. La funci√≥n de reguladores como la FTC en EE.UU. o la Comisi√≥n Europea es proteger a los consumidores y el mercado, no a las grandes corporaciones. La FTC acaba de dar carta blanca a Google para continuar con sus pr√°cticas de empujar (m√°s o menos sutilmente) sus propios servicios en el buscador. ¬ŅAcaso la cuota de m√°s del 80% que tiene Google en b√ļsqueda en decenas de pa√≠ses no es suficiente indicador? ¬ŅAcaso lo que ha hecho con Google+ tampoco?

Advertisement

Pi√©nselo de esta forma: ¬Ņacaso no salimos perjudicados si la competencia de Google, peque√Īas firmas de b√ļsquedas de vuelos, hoteles o comercio electr√≥nico, lo tienen m√°s dif√≠cil para captar nuestra atenci√≥n?

Los reguladores asumen que la competencia en la Red est√° solo a un clic de distancia. Cierto. Y Google, estrictamente tampoco infringe ninguna ley. Cierto. Pero Internet evoluciona a a√Īos luz mientras las leyes permanecen inalteradas.

Hoy Google es la puerta de acceso a Internet para miles de millones de personas, se ha convertido en una especie de ‚Äúservicio p√ļblico‚ÄĚ. Y eso, se√Īores de la FTC, reduce las opciones de la competencia y perjudica a los usuarios. Son las leyes las que se tienen que adaptar a Internet, no al rev√©s.

Advertisement

Adiós a la credibilidad de la FTC

La decisi√≥n de la FTC sienta un serio presente. Positivo en la parte de patentes (quiz√°s conduzca a menos litigios), pero p√©simo en la de las b√ļsquedas. Es incomprensible que Microsoft haya sido crucificado hace a√Īos y Google se haya librado. Hay m√ļltiples puntos contradictorios que restan credibilidad a la FTC para siempre, como asegurar que no puede perseguir judicialmente a Google cuando lo hizo con Intel.

Si la Comisi√≥n Europea en unas semanas toma una decisi√≥n opuesta, la credibilidad del regulador norteamericano se habr√° hundido a√ļn m√°s. Lo malo es lo de siempre: pagamos los usuarios.