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Ciencia

La deforestación mundial registra una caída del 15% y América Latina lidera el cambio, mientras África enfrenta una crisis creciente

Un nuevo informe internacional revela que la deforestación mundial disminuyó un 15% durante 2025, impulsada principalmente por los avances en América Latina. Sin embargo, más de siete millones de hectáreas de bosques desaparecieron y la cuenca del Congo registra cifras preocupantes. Los científicos advierten que el mundo sigue lejos de cumplir los objetivos de conservación para 2030.
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La pérdida de bosques en el planeta mostró una mejora significativa durante 2025, aunque las cifras todavía reflejan una crisis ambiental de enormes dimensiones.

Según el informe Forest Declaration Assessment 2026, publicado el 13 de octubre, la deforestación mundial disminuyó un 15% respecto de 2024. Se trata de la mayor reducción anual registrada desde el período de referencia 2018-2020.

Sin embargo, el planeta perdió más de siete millones de hectáreas de superficie forestal en apenas doce meses, una extensión comparable a la de Irlanda.

Los investigadores advierten que esta reducción no garantiza una tendencia sostenida y que los esfuerzos actuales siguen siendo insuficientes para detener la destrucción de los bosques antes de 2030.

América Latina lidera la reducción de la deforestación mundial

Una de las principales razones de la mejora global se encuentra en América Latina y el Caribe, donde la deforestación disminuyó aproximadamente un 28% frente al año anterior. A pesar de este avance, la región perdió cerca de 2,54 millones de hectáreas de bosques durante 2025.

Brasil y Colombia se destacan por sus iniciativas de conservación y fortalecimiento de los controles ambientales.

En Brasil, la deforestación amazónica alcanzó uno de sus niveles más bajos de la última década, mientras que Colombia acumuló varios años de avances en la protección forestal.

El informe señala que las políticas públicas y la vigilancia ambiental pueden generar resultados concretos, aunque advierte que estos progresos podrían revertirse si disminuyen los controles o cambian las prioridades gubernamentales.

Una buena noticia para el planeta esconde una realidad alarmante: la deforestación disminuye, pero millones de hectáreas siguen desapareciendo
© Renaldo Matamoro – Unsplash.

La cuenca del Congo presenta una situación cada vez más preocupante

Mientras América Latina registra avances, África enfrenta un escenario diferente.

Durante 2025, la cuenca del Congo perdió aproximadamente 2,4 millones de hectáreas de bosques, una superficie cercana a la registrada en las regiones tropicales de América Latina. Esta situación preocupa especialmente porque la cuenca alberga uno de los mayores sistemas de bosques tropicales del planeta.

Entre las principales causas de la deforestación aparecen la expansión agrícola, la extracción de madera y las actividades mineras. Estas presiones económicas, combinadas con problemas de financiación y control territorial, dificultan la protección de ecosistemas fundamentales para la biodiversidad mundial.

La desaparición de los bosques también amenaza el equilibrio climático

Los bosques cumplen funciones esenciales en la regulación del clima, la conservación del agua y la absorción de dióxido de carbono. Su destrucción libera carbono almacenado, reduce los hábitats disponibles para numerosas especies y puede alterar los patrones de precipitaciones.

Además, la fragmentación de los ecosistemas aumenta la vulnerabilidad de animales y plantas frente a sequías, incendios y temperaturas extremas.

Los investigadores también advierten que fenómenos climáticos como El Niño pueden intensificar las condiciones secas y favorecer incendios forestales en distintas regiones tropicales.

El mundo todavía está lejos de cumplir su objetivo para 2030

Pese a la reducción registrada en 2025, el informe concluye que el planeta permanece aproximadamente un 70% fuera de la trayectoria necesaria para detener la deforestación en 2030.

Desde 2021, la diferencia acumulada entre la superficie forestal que debería haberse conservado y la pérdida registrada alcanza los 10,7 millones de hectáreas.

Para revertir esta situación, los especialistas consideran fundamental mantener las políticas de protección, fortalecer los controles, impulsar modelos agrícolas sostenibles y garantizar los derechos de las comunidades indígenas y locales.

La reducción de 2025 demuestra que es posible frenar la pérdida forestal. Sin embargo, el verdadero desafío será convertir esta mejora puntual en una tendencia duradera antes de que desaparezcan más ecosistemas irremplazables.

 

 

Fuente: Noticias Ambientales.

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