El potentísimo Telescopio Espacial Webb reveló ante los ojos de los observadores una enorme galaxia en el universo distante. Distante significa que pertenece a los inicios.
La galaxia es un disco de color anaranjado brillante, y la llamaron La Gran Rueda. Su vida comenzó dentro de los dos primeros dos mil millones de años de existencia del universo, y como el cosmos tiene unos 14 mil millones de años, la galaxia es muy antigua por cierto.
Para haber aparecido hace tanto tiempo la galaxia está muy bien desarrollada, lo que da lugar a nuevas preguntas acerca de la formación de las galaxias. El estudio del equipo se publicó esta semana en Nature Astronomy, y capta y explora la belleza de la enorme estructura.
“Esta galaxia es más grande que cualquier otro disco cinemáticamente confirmado de épocas similares y es sorprendentemente parecida a los discos más grandes de la actualidad en cuanto al tamaño y la masa. Las observaciones con múltiples largos de onda muestran que está en un entorno excepcionalmente denso donde la densidad de la cantidad de galaxias es más de diez veces mayor a la del promedio cósmico y son frecuentes las fusiones”, escribió el equipo en el trabajo.
Es decir que La Gran Rueda está en la ciudad antigua del universo: una parte muy antigua y poblada del cosmos donde las galaxias se entrecruzan, intercambiando sistemas estelares, asteroides y polvo. La densidad del entorno puede haber sido el catalizador de la evolución de la galaxia al brindarle las condiciones adecuadas para sumar materia y girar formando el característico espiral.
Pero a pesar de su tamaño, el hallazgo fue al azar. “Es increíblemente improbable descubrir una galaxia como La Gran Rueda”, dijo Themiya Nanayakkara, científico del Centro de Datos JWST de la Universidad Tecnológica de Swinborne, Australia, en The Conversation. “Teníamos menos del 2% de probabilidades de encontrar esto en nuestro trabajo, según los modelos actuales de formación de galaxias”.
Tamaño similar
El disco estelar de La Gran Rueda es de unos 30 kiloparsecs de diámetro, o casi 98.000 años luz. El diámetro de la Vía Láctea es de unos 100.000 años luz, un tamaño similar al de La Gran Rueda.
La galaxia azul que está en la esquina de la imagen que aparece arriba está a solo 1,5 mil millones de años luz de distancia, con lo que La Gran Rueda está unas 50 veces más lejos, un margen que impacta porque revela lo grande que es esta rueda.
“Además, su denso entorno sugiere la presencia de indicios proto-clústeres y eso es indicio de que su descendiente podría ser uno de los miembros más masivos de los clústeres de galaxias de hoy”, escribió el equipo. “Con todo, hace falta seguir investigando para entender qué tan comunes eran los discos gigantes como La Gran Rueda en entornos densos en los inicios cósmicos, y su sus propiedades físicas y densidad en número son consistentes con los progenitores putativos de la mayoría de los clústeres masivos de galaxias en nuestros días”.
Con observaciones subsiguientes utilizando el Telescopio Webb se podrá aclarar si La Gran Rueda es única y singular en medio de la multitud de antiguas galaxias, que solo se hacen visibles gracias a la incomparable mirada del observatorio espacial.