La IA de EvolutionaryScale, llamada ESM3, no solo analiza proteínas, sino que aprendió a «escribir» el código de la vida. Su capacidad de diseñar proteínas desde cero es algo que la naturaleza habría tardado 500 millones de años en desarrollar de manera natural.
Para comprender su impacto, basta con imaginar el funcionamiento del ribosoma, la “fábrica” celular que produce proteínas a partir de instrucciones genéticas. La IA ha logrado lo mismo, pero sin necesitar un organismo vivo, solo con datos y cálculos.
Los científicos llevan años intentando descifrar el “lenguaje” de la biología, pero esta IA ha encontrado la manera de hacerlo sin intervención humana directa.
La primera proteína creada por una IA

En enero, EvolutionaryScale publicó en la revista Science un estudio sobre su gran logro: el diseño de una nueva proteína fluorescente verde (GFP), similar a la que hace brillar a algunas medusas y corales.
La proteína, llamada esmGFP, es un 58% diferente a cualquier otra que exista en la naturaleza. Según los expertos, la única manera en la que algo así podría haber ocurrido sin IA habría sido mediante 500 millones de años de evolución biológica.
Este avance convierte a ESM3 en el primer modelo de IA capaz de generar proteínas desde cero, combinando tres propiedades biológicas fundamentales: secuencia, estructura y función.
¿Cómo lo logró?

Al igual que los modelos de lenguaje que generan texto, ESM3 fue entrenada con miles de millones de proteínas recopiladas de todo el planeta, desde la selva amazónica hasta las profundidades marinas.
El secreto de su éxito es que no solo analiza la secuencia de una proteína, sino que también comprende su estructura tridimensional y su función. Para lograrlo, los científicos convirtieron las estructuras de las proteínas en un alfabeto codificado, permitiendo que la IA las «leyera» como si fueran palabras.
Este modelo opera bajo un principio similar a las IA de lenguaje, como ChatGPT, pero en lugar de completar frases, predice partes faltantes de proteínas, aprendiendo sus patrones evolutivos y simulando cómo habrían cambiado con el tiempo.
¿Qué significa esto para el futuro?

El desarrollo de proteínas artificiales podría revolucionar campos como la medicina, la biotecnología y la biología sintética.
EvolutionaryScale asegura que su misión es utilizar la IA para comprender la biología en beneficio de la humanidad. Por ello, han decidido compartir su código y hallazgos con la comunidad científica, promoviendo un uso seguro y responsable de esta tecnología.
Con avances como este, los científicos podrían acelerar la creación de nuevos tratamientos para enfermedades, biomateriales avanzados e incluso organismos diseñados con fines específicos.
La evolución biológica, que siempre ha sido un proceso lento e impredecible, ahora puede acelerarse en una computadora. Y esto es solo el comienzo.