Cuando habla sobre sus tiempos en Star Wars, Rian Johnson a menudo dice que algún día le gustaría volver a ese mundo, al menos cuando deje de hacer películas y series de TV sobre asesinato y misterio. Pero aunque los fans siguen esperando que algún día haga esa trilogía que estaba planeada, hay otros que no se sobreponen a la aparente desilusión de El último Jedi, su parte de esa franquicia. En una nueva entrevista Johnson cuenta qué le dijeron cuando se unió al proyecto de Lucasfilm.
Hablando con Rolling Stone Johnson se refirió al hecho de que él y J. J. Abrams, que hicieron la primera y la tercera película de la trilogía de secuela, El despertar de la fuerza, y El ascenso de Skywalker no tuvieron suficiente comunicación sobre sus películas de Star Wars de 2015 y 2017 y eso causó roces entre los dos.
Pero Johnson dice que no fue así. “Nos reunimos y pasé días con él y pude meterme en su cabeza y conocer todas sus decisiones. Dicho esto, me comuniqué, y fui, e hice la película. Y él estaba en medio de El despertar de la fuerza. Siento que las decisiones no nacieron de la intención de ‘deshacer’ nada. Todas surgieron de la intención opuesta de tomar esta historia escrita por J. J., que realmente me encantó, y todos estos personajes que él creó y me encantaron, y llevarlo todo un paso más allá”.
Su objetivo: el equivalente moderno a «El Imperio ataca de nuevo»
En ese momento una autoridad lo guió, dijo Johnson. “Kathy [Kennedy, presidente de Lucasfilm] dijo: ‘Estamos buscando a alguien que haga El imperio [ataca de nuevo] para esta serie’. Me lo tomé muy en serio. Tal vez más enserio de lo que pudiera gustarle a alguien. Supongo que eso no significaba hacer algo con guiños a Imperio, sino intentar hacer auténticamente lo que hizo Imperio.”
Ya sea que la interpretación de Johnson les gustara, o no, a los fans (a algunos les gusta El último Jedi) está claro que llegar a la franquicia para hacer la película del medio de la serie no era nada fácil. Se hizo más difícil todavía cuando Johnson intentó ponerle su propio sello a la historia hasta ese punto – incluyendo, como en el ejemplo que da Rolling Stone – lidiar y decidir qué hacer con Snoke, el malvado que con tanta fanfarria vemos en El despertar de la fuerza. Resulta que Johnson pensó que Kylo Ren era “un villano más complicado y convincente”.
“Para mí, no fue fácil lo de Snoke. Me esforcé por usarlo de la forma dramáticamente más impactante, y eso significaba llevar al personaje de Kylo al siguiente nivel y posicionarlo tan bien como pudiera. Creo que todo proviene de cómo lo vea cada quien”.
La verdad es que ¿qué sería de Star Wars sin los acalorados debates sobre lo que se decidió y se hizo, en la pantalla y detrás de ésta?