La idea de que la leche humana es la más compleja del reino animal acaba de recibir un golpe inesperado. Investigadores europeos analizaron la leche de la foca gris del Atlántico Norte y hallaron una diversidad extraordinaria de azúcares, muchos de ellos desconocidos hasta ahora. Estos compuestos parecen evolucionar día a día durante la lactancia y podrían tener aplicaciones médicas sorprendentes, especialmente en inmunología. La ciencia vuelve a demostrar que la naturaleza guarda secretos insospechados.
Una “sorpresa azucarada” desde el Atlántico Norte
El equipo liderado por Daniel Bojar recolectó muestras de cinco hembras durante los 17 días de lactancia. Al analizarlas con espectrometría de masas, identificaron 240 azúcares distintos, una cifra muy superior a la de la leche humana. Dos tercios eran completamente nuevos para la ciencia.
Además, encontraron moléculas de hasta 28 unidades de azúcar, récord absoluto en cualquier leche estudiada.
Un reciente hallazgo científico reveló que la leche de foca gris del Atlántico es más compleja en su composición de azúcares y otros glúcidos que la leche materna humana, lo que ha suscitado un gran interés en la comunidad científica y en el ámbito dehttps://t.co/9Qu2bMZQ8u pic.twitter.com/lwVoZp2M5u
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Por qué importarían estos azúcares
En humanos, los oligosacáridos ayudan al desarrollo intestinal y protegen frente a infecciones. En focas, parecen desempeñar funciones similares pero con mayor complejidad, probablemente fruto de la intensa presión ambiental que sufren las crías en un entorno marino exigente.
Los cambios diarios en su composición sugieren una adaptación finamente ajustada a las necesidades del cachorro.
Pruebas con células humanas: un guiño clínico
Al exponer células inmunitarias humanas a estos azúcares, los investigadores observaron una regulación destacada de la respuesta inmunológica. Aunque es prematuro hablar de aplicaciones clínicas, estos primeros resultados apuntan a que la biodiversidad molecular de especies no estudiadas puede inspirar nuevos tratamientos.

Un catálogo biológico aún por explorar
El equipo ya ha analizado leches de diez mamíferos y almacena muestras de otros veinte. Los investigadores creen que este campo puede proporcionar moléculas útiles para terapias inmunológicas o digestivas.
La foca gris ha abierto la puerta a un territorio biomédico apenas explorado. El futuro podría estar escondido en las gotas de leche de especies olvidadas.
Fuente: Infobae.