Saltar al contenido
Ciencia

La luna gigante de Júpiter desafía décadas de teorías con un misterio que nadie esperaba

Un nuevo estudio sugiere que Ganímedes, la luna más grande en nuestro vecindario, tiene un núcleo ardiente en ebullición que crea un singular campo magnético.
Por Gayoung Lee Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

Comentarios (0)

Júpiter, el planeta más grande de nuestro sistema solar, también tiene algunas de las lunas de mayor tamaño. Eso incluye a Ganímedes, que resulta ser la única luna de la que se sabe que genera su propio campo magnético. Después de mucha especulación respecto del por qué, hay un equipo que cree haber encontrado la respuesta.

La investigación reciente que se publicó en Science Advances sugiere que el núcleo metálico de Ganímedes sigue en formación y que es justamente este proceso lo que genera el campo magnético de la luna. Son conclusiones que se contradicen con la idea convencional de que el núcleo de Ganímedes se formó hace unos 44,5 mil millones de años, casi al mismo tiempo en que se formó la luna. Aunque el estudio no rechaza de plano las teorías anteriores, sí presenta preguntas esenciales en torno al dínamo de Ganímedes, origen de su campo magnético.

“Los dinamos son una de las pocas formas en que podemos entender qué sucede en lo profundo del interior de un cuerpo celeste, usando datos de las naves espaciales”, declaró Kevin Trinh, autor principal del trabajo y científico planetario del Instituto de Tecnología de California (Caltech). “Calixto, por ejemplo, tiene un tamaño y densidad similar a los de Ganímedes pero no hay evidencia obvia de un dínamo, así que ¿por qué son tan diferentes?”.

En ebullición

Además de su gran tamaño, Ganímedes también se cuenta entre las lunas heladas del sistema solar que los científicos siguen de cerca para encontrar señales de que bajo su cubierta helada hay agua. A diferencia de Europa, Encélado y otras lunas, Ganímedes tiene su propia magnetósfera, que es la región que rodea a un cuerpo cósmico dominada por su campo magnético, detectada inicialmente en 1996 por la nave Galileo.

Desde ese gran descubrimiento los científicos han propuesto diferentes ideas sobre el dínamo de Ganímedes. Según el nuevo trabajo esas sugerencias suelen converger en algún tipo de movimiento en el núcleo de metal de Ganímedes. Pero ellos añaden que lo hacen con “suposiciones en conflicto con el estado inicial de Ganímedes”.

“Muchos estudios sobre la formación sugieren que Ganímedes era demasiado frío en su formación como para comenzar por un núcleo de metal”, explicó Trinh en declaraciones de la Universidad del Estado de Arizona (ASU), siendo el estudiante de doctorado, que completó la investigación. “Pero muchos estudios con modelos del dínamo de Ganímedes suponen que Ganímedes formó su núcleo de metal más o menos cuando se formó la luna en sí, como sucedió con la Tierra. Esas dos visiones no pueden ser verdad al mismo tiempo”.

Atacar el conflicto

Este último estudio buscó analizar las dos posibilidades. Trinh y sus colegas simularon la evolución de Ganímedes a partir de un “inicio frío”, en lugar de que comenzara por un núcleo caliente hace 4,5 mil millones de años como sugieren los modelos actuales. Como contexto, si los modelos actuales están en lo cierto, eso significaría que el núcleo de Ganímedes se está enfriando y que cuando se enfríe  del todo y se solidifique el dínamo se apagará.

Pero las nuevas simulaciones sugerían otra cosa, dijo Trinh en las declaraciones de la Caltech. Las simulaciones de “inicio frío” revelaban “un nuevo mecanismo que no se había identificado antes y que contradice la idea de que los dinamos de núcleos calientes necesariamente surgen a partir de un reservorio de tamaño constante que se va enfriando”.

En esta situación, es un núcleo de hierro líquido todavía en formación y aún caliente dentro de Ganímedes lo que causa el dínamo de la luna al migrar hacia abajo y de hecho, es más consistente esa idea con los modelos de formación de Ganímedes, que indican que la luna era demasiado fría como para iniciarse con un núcleo de metal, según explicó Trinh en el comunicado de la ASU.

Siempre en crecimiento

Para dejarlo en claro, este estudio no rechaza los modelos convencionales. Es obvio que no se puede regresar miles de millones de años al pasado para verificar las simulaciones, por lo que bien podría ser que Ganímedes haya nacido con un núcleo de metal. Pero los resultados presentan una nueva interpretación de las observaciones actuales que brindaría nuevos datos a lo que se conoce del dínamo de Ganímedes.

Además, añaden en el trabajo, un mejor entendimiento de los dinamos extraterrestres hace que “naturalmente” surjan otras preguntas en torno a la formación de otras lunas de interés en el sistema solar exterior, como Europa o Calixto. ¿Por qué no desarrollaron dinamos algunas de las lunas grandes y heladas? ¿Acaso los tuvieron en el pasado lejano? ¿Qué nos dicen sobre la historia del cosmos las trayectorias evolutivas diferentes?

Esperamos no tener que esperar demasiado para que los datos respondan las preguntas de la ciencia. Si todo va según lo planeado, Europa Clipper de la NASA, y Juice de la ESA, podrán enviar datos e información actualizada sobre el sistema joviano. De modo que, como siempre ¡hay que estar atentos!

Compartir esta historia

Artículos relacionados