En 2014 un trabajo monumental en Science decía que los datos del Hubble indicaban que en una de las lunas de Júpiter, Europa, había columnas intermitentes de vapor de agua. Doce años después los mismos investigadores volvieron a analizar los datos del mismo observatorio, pero ya no están tan seguros de que así sea.
En términos técnicos, es posible que la superficie de Europa sí presente esas columnas de vapor que sugería el trabajo de 2014 y que luego también afirmaba otro grupo de investigadores en 2016. Pero el análisis más reciente, publicado hace poco en Astronomy & Astrophysics, anula la certeza de los resultados de 2014. Es que podrían existir esas columnas de vapor, pero la evidencia que se presentó podría haber sido ruido estadístico que se malinterpretó.
“La discrepancia con los resultados anteriores surge principalmente de las diferencias en la posición supuesta del disco de Europa en el detector”, escribieron los investigadores en su trabajo. “Hallamos evidencia que respalda la existencia de una persistente exósfera de hidrógeno en Europa, aunque no encontramos evidencia de vapor de agua localizado”.
99,9% seguros

El equipo ya estaba “llevando al límite la capacidad del telescopio Hubble entre 2012 y 2014”, según declaraciones del Instituto de Investigaciones Southwest. En ese momento el equipo estudió las emisiones de Lyman-α y OI que había detectado el Hubble, que eran respectivamente firmas de hidrógeno y oxígeno.
Hacia fines de 2012 los investigadores detectaron “manchas” de hidrógeno y oxígeno cerca del polo sur de Europa que parecían “explicarse mediante dos columnas de vapor de agua de unos 200 kilómetros de altura”, le dijo en 2013 a Nature News Lorenz Roth, científico planetario del Instituto KTH de Tecnología de Suecia, y principal autor de los trabajos de 201 y 2016.
El trabajo de 2014 afirmaba que estaban 99,9% seguros de que existían las columnas de vapor, dijo Roth en las declaraciones más recientes. Pero al analizarlo todo otra vez, esa seguridad sería de “menos del 90%… No hay evidencia suficiente que respalde la certeza de nuestras afirmaciones en ese momento”.
“La forma en que funciona el Hubble dejaba cierta incertidumbre en términos de la ubicación en relación con el centro de la imagen”, añadió Kurt Retherford, coautor del estudio e investigación en el Instituto de Investigaciones Southwest. “Si la ubicación era errónea por tan solo uno o dos píxeles, eso podría afectar la forma de interpretar los datos”.
Los datos del Hubble
En el nuevo análisis el equipo, que incluye a varios miembros del trabajo de 2014, revisó los datos sobre Europa a partir de 1999 y entre 2012 y 2020. El objetivo era entender mejor el contenido de hidrógeno en la exósfera de Europa y volver a estudiar la hipótesis de las columnas de vapor de agua. Esta vez el equipo decidió revisar lo que ya se había estudiado y resolver los inconvenientes, como por ejemplo el hecho de que las observaciones de Europa se habían hecho a la luz del sol y en momentos en que la luna no pasara por Júpiter.
Las observaciones y la repetición del análisis “hicieron que reconsideráramos la certeza de la conclusión a la que llegó el trabajo en cuanto a las columnas de vapor de agua», dijo Retherford. Al mismo tiempo, la investigación permitió que el equipo observara con mayor detenimiento el hidrógeno en la atmósfera de Europa, que los científicos siguen creyendo que “se origina a partir de su superficie de hielo de agua”, indicó.
Continuará… (tal vez)

Ya sea que las columnas existan o no, Europa sigue siendo un objetivo fascinante para los astrónomos. En 2019 un trabajo de la NASA detectó vapor de agua sobre la superficie de Europa. Las lunas con océanos helados como Europa o Encélado de Saturno (que la ciencia confirmó que sí presenta columnas de vapor) tienen composiciones singulares de su superficie que los investigadores creen que podrán brindar información clave a la astrobiología y la química.
Creo que los hallazgos no son necesariamente algo negativo para la astronomía, ya que resulta esclarecedor que los investigadores estén dispuestos a reevaluar los resultados de estudios anteriores, no importa lo fantástica o lógica que haya sido su conclusión. Ahora que Europa Clipper y JUICE se dirigen a Júpiter, tendremos la posibilidad de refinar la base de datos un poco más.