Jared Isaacman – piloto, dos veces astronauta comercial y empresario tecnológico multimillonario – es oficialmente el jefe de la NASA. Se hace cargo de una agencia que tuvo un año de grandes incertidumbres e intenta enderezar el rumbo al tiempo de introducir algunos cambios importantes.
En noviembre se filtró a la prensa un manifiesto de 62 páginas con los planes de Isaacman para la NASA. Hubo preguntas difíciles sobre el documento conocido como “Proyecto Athena” en la segunda audiencia de confirmación este mes. Dijo que sostenía todo lo que aparecía allí, aunque también afirmó que sus directivas están sujetas a cambios. Ahora hay en línea una copia digital que muestra los objetivos de Isaacman para sus primeros 20 días como jefe.
Gizmodo no verificó la copia de manera independiente, aunque Keith Cowing – ex empleado de la NASA conocedor de lo que sucede dentro y editor de NASA Watch – dijo que es auténtica.
Han pasado muchas cosas desde que Isaacman escribió su borrador del Proyecto Athena tras ser designado en enero, y hay algunos puntos sujetos a cambios. Todo lo que busque hacer Isaacman requerirá de la aprobación del Congreso, y tal parece que la lista incluye más bien las aspiraciones de Isaacman en lugar de ser un mapa de ruta.
Reevaluación de la fuerza laboral y el trabajo de la NASA
No es un secreto que la NASA está enfrentando problemas de eficiencia. La exploración del espacio es costosa y difícil, por lo que no sorprende que haya varias misiones clave que ya están demoradas, pasadas de presupuesto. Con la presión de ganarle a China en los viajes a la luna y a Marte, Isaacman piensa ocuparse de estos temas.
Según el Proyecto Athena, se ocupará de analizar la fuerza laboral y su carga de trabajo al tercer día de asumir, y busca “identificar a los que deban ser reconocidos y a los que necesiten mejorar o potencialmente dejar la agencia”.
Antes de que entren en pánico, eso no significa que haya una tanda de despidos en la NASA, ya que se ha recortado el personal en aproximadamente un 20% este año. Pero si Isaacman se ajusta a su plan, suena a que habrá reestructuración mientras busca la eficiencia que quiere lograr.
El Proyecto Athena brinda una mirada del más alto nivel de cómo podría ser este proceso, con la búsqueda de “propuestas de consolidación” de los ejecutivos de la NASA. También busca horizontalizar la estructura de la organización y terminar con “las largas reuniones recurrentes y otras barreras a la productividad” suspendiendo las juntas y comisiones que demoran la toma de decisiones.
Hacia Marte
Cuando la NASA esté funcionando como un reloj, Isacman espera que despegue el Proyecto Olympus, que el documento Athena describe como “programa dedicado, trabajando junto a socios internacionales y de la industria, con el fin de lanzar una misión no tripulada a Marte durante 2026”.
El objetivo del Proyecto Olympus es el de llevar la primera infraestructura a Marte con la tecnología que requerirán las futuras misiones tripuladas. Durante su segunda audiencia de confirmación Isaacman reconoció que enviar astronautas estadounidenses de nuevo a la luna es más urgente que el lanzamiento de una misión a Marte pero sostuvo que está convencido de que la NASA puede trabajar en las dos cosas simultáneamente.
Para que la NASA pueda llegar al planeta rojo, Isaacman planea ampliar el programa de propulsión eléctrica nuclear, que usa la energía de las reacciones de fisión atómica en lugar de las reacciones de combustión tradicionales, produciendo energía sin límite para los vuelos al espacio profundo.
La consolidación de la aeronáutica
El programa de vuelos espaciales de la NASA es lo que ocupa gran parte de la atención, y por eso algunos olvidan que la agencia tiene a su cargo la aeronáutica. Es un brazo de la NASA que investiga y desarrolla nuevas tecnologías de aviación en distintas instalaciones como Ames, Armstrong, Glenn y Langley.
Eso podría cambiar según indica el Proyecto Athena, con una directiva de consolidar actividades relacionadas con la aeronáutica bajo un directorio de misión única en instalaciones de operación primaria, en el día 21 de Isaacman al frente. Luego se indica que los activos de la aviación estarán principalmente en el Centro Armstrong de Investigaciones de Vuelo.
Tal vez haya algunos cambios, ya que el documento indica que Isaacman “revisará la relevancia de todos los programas y centrará los recursos en la tecnología de avanzada”.
Falta ver si Isaacman logrará cumplir todo lo que se propone en sus primeros 20 días, o más, pero sí queda en claro que no va a permitir que todo siga igual. Hoy, que los EE.UU. tiene grandes expectativas para la NASA, por cierto estará trabajando bajo una enorme presión para que la agencia vuelva a su rumbo lo antes posible.