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La peligrosa influencia humana en los mamíferos: un estudio revela cambios sorprendentes en su actividad

Un análisis global con datos de 8,9 millones de observaciones ha demostrado que los patrones de actividad de los mamíferos son mucho más flexibles de lo que se creía. Investigadores han detectado variaciones en sus hábitos diurnos y nocturnos dependiendo del entorno y la influencia humana, cuestionando las clasificaciones tradicionales

La ciencia ha asumido durante mucho tiempo que los mamíferos siguen patrones fijos de actividad, clasificándolos como diurnos, nocturnos o crepusculares. Sin embargo, un estudio reciente ha desafiado esta idea, revelando que la conducta de estas especies es mucho más adaptable de lo que se pensaba. A través de una red global de cámaras trampa, investigadores han recopilado millones de datos para analizar cómo el impacto humano y el entorno influyen en los ritmos diarios de los animales.

Un equipo de científicos de la Universidad de Rhode Island (URI) ha llevado a cabo un extenso estudio sobre los patrones de actividad de más de 400 especies de mamíferos terrestres. Utilizando datos del Proyecto Global de Actividad Diurna Animal, los investigadores reunieron información de más de 20.000 ubicaciones en 38 países, generando una base de datos sin precedentes.

El análisis de 8,9 millones de observaciones permitió a los expertos crear una biblioteca con estimaciones diarias de actividad de 445 especies. Para su sorpresa, menos de la mitad de las clasificaciones tradicionales de los mamíferos como diurnos o nocturnos coincidieron con los datos obtenidos en el estudio, lo que indica que estos patrones son mucho más flexibles de lo que se creía.

Mamíferos con horarios cambiantes según el entorno

Mamiferos
© pandamemes snow

Uno de los hallazgos más llamativos del estudio fue que muchas especies no siguen un patrón de actividad fijo, sino que adaptan su comportamiento en función del lugar y el momento. Por ejemplo, los osos negros americanos fueron detectados como diurnos en algunos entornos y catemerales (activos tanto de día como de noche) en otros.

El investigador principal, Brian Gerber, destacó la importancia de estos resultados: “Nos han enseñado que ciertos animales son diurnos o nocturnos, pero esto no siempre es correcto. Los mamíferos pueden cambiar su actividad dependiendo de su entorno y de la presencia humana”.

Esta variabilidad se observó en múltiples especies y en diversos hábitats, desde la tundra ártica hasta las selvas tropicales. La adaptación de los animales parece ser una respuesta directa a factores ambientales y a la actividad humana en su entorno.

La huella humana como factor de cambio

El estudio también analizó cómo la presencia humana influye en los patrones de actividad de los mamíferos. A través de la comparación de datos de áreas urbanas y silvestres, se encontró que un tercio de las especies estudiadas modificaron su comportamiento en función de la huella humana.

En algunos casos, especies tradicionalmente diurnas se volvieron más nocturnas en zonas con mayor actividad humana, probablemente para evitar la interacción con las personas. En otros casos, animales nocturnos comenzaron a mostrar más actividad durante el día, posiblemente debido a la reducción de depredadores o a la disponibilidad de alimento.

Un cambio de perspectiva sobre el comportamiento animal

Mamiferos
© Mehmet Suat Gunerli

Este trabajo sugiere que la actividad diaria de los mamíferos no es un rasgo inmutable, sino una respuesta conductual a su entorno. Kadambari Devarajan, una de las investigadoras del estudio, explicó que aunque la evolución ha determinado ciertos hábitos en cada especie, estos patrones pueden modificarse debido a cambios ecológicos y a la presión humana.

Los investigadores concluyeron que es necesario replantear la forma en que se definen los patrones de actividad en los mamíferos y proponen un nuevo marco para estudiarlos. Sus hallazgos aportan datos esenciales para comprender mejor la vida silvestre en un mundo en constante cambio y resaltan la necesidad de nuevas metodologías para evaluar la plasticidad de las especies en respuesta al impacto humano.

Con estos descubrimientos, el estudio no solo desafía el conocimiento previo sobre el comportamiento animal, sino que también abre la puerta a nuevas investigaciones sobre cómo los mamíferos pueden seguir adaptándose en un planeta cada vez más influenciado por la actividad humana.

[Fuente: Infobae]

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