Hay buenas noticias para los que siguen la terapia con GLP-1 y detestan las agujas: los datos de un ensayo que se publicaron esta semana muestran que una droga experimental desarrollada por Eli Lilly podría ofrecer una alternativa.
El jueves por la mañana Eli Lilly presentó los resultados de su reciente ensayo en fase III con la droga orforglipron. Quienes tomaron la píldora una vez al día lograron en general mantener su baja de peso, lograda originalmente con una droga GLP-1 inyectable. La compañía ya solicitó la aprobación del orforglipron a la FDA y podría obtenerla a principios del próximo año.
Alternativa en el tratamiento de la obesidad
Las drogas GLP-1 como la semaglutida (ingrediente activo de Ozempic y Wegovy) y la tirzepatida (Zepbound y Mounjaro) revolucionaron el tratamiento de la obesidad en los últimos años. Pero ambas tienen potenciales desventajas. En el caso de muchos pacientes, se trata de la necesidad de una inyección subcutánea semanal.
Hay un tratamiento con GLP-1 disponible en forma de píldoras, Rybelsus, la droga basada en semaglutida de Novo Nordisk, pero se aprobó únicamente para la diabetes tipo 2. Eli Lilly apuesta a que su píldora experimental atraiga a los potenciales usuarios porque el orforglipron no solo te libra de las agujas sino que no tiene restricciones, a diferencia de Rybelsus (que hay que tomar por la mañana, al menos 30 minutos antes de ingerir sólidos o líquidos).
El pasado mes de agosto la compañía presentó los resultados de su primera fase III en los ensayos con orforglipron, como tratamiento para la obesidad. La droga logró su propósito, en comparación con el placebo, y quienes recibían la dosis más alta perdieron en promedio aproximadamente un 10% de su peso corporal de base. Con las drogas inyectables más potentes, se logra una baja de peso de hasta 28%.
Pero los recientes hallazgos de la compañía apuntarían a otro camino prometedor en el caso del orforglipron como tratamiento para mantener el peso que se logró reducir con otras drogas.
La píldora de mantenimiento
El ensayo ATTAIN-MAINTAIN se hizo con participantes del estudio anterior de la compañía, SURMOUNT-5, que comparaba directamente la semaglutida y la tirzepatida. Al finalizar las 72 semanas del estudio, quienes recibían la dosis más alta de cualquiera de las dos drogas, se agruparon en dos secciones: el que tomaba orforglipron una vez al día y el que recibía un placebo.
En total, al grupo con el placebo no le fue tan bien como al que tomaba orforglipron. A las 24 semanas (último momento en que los que tomaban placebo podían cambiar al orforglipron), quienes tomaban el placebo habían recuperado unos 10 kilos en promedio, más allá de cuál fuera la droga que habían tomado originalmente. Y los que tomaban orforglipron no recuperaron tanto peso.
En promedio, los que recibían semaglutida bajaron unos 20 kg antes de empezar con el orforgilpron, y solo recuperaron en promedio un kilo un año después. Los que tomaron tirzepatida perdieron originalmente 25 kg y recuperaron en promedio unos 5 kg después de pasarse al orforglipron. La droga experimental también se mostró segura y fácil de tolerar, y los eventos adversos fueron similares a los de otras drogas GLP-1 (mayormente gastrointestinales y leves a moderados).
El futuro del orforglipron
Como los resultados de este ensayo y otros más han sido certeros y sin ambigüedades, la aprobación del orforglipron no debería tardar mucho. Se espera que para marzo de 2026 la FDA se haya expedido.
Es probable que varios grupos poblacionales puedan beneficiarse con esta droga cuando se haya aprobado. Para algunos, serán los efectos modestos de pérdida de peso tomando una píldora en lugar de aplicarse inyecciones. Y para otros, que ya han perdido peso usando una droga GLP-1 más potente, será la posibilidad de poder pasarse a la toma de orforglpron.
“Si se aprueba como tratamientos de la obesidad el orforglipron podría ser una alternativa conveniente para millones de personas que viven con obesidad en todo el mundo, y que quieren seguir en su camino hacia una vida más saludable a largo plazo”, dijo Kenneth Custer, vicepresidente ejecutivo de Eli Lilly y presidente de Lilly Cardiometabolic Health, en declaraciones de la compañía.
El orforglipron es una de las varias drogas GLP-1 de nueva generación que llegarán al público en el futuro cercano. No son medicamentos de bajo costo, por lo que se espera que las nuevas drogas y la competencia hagan que los precios bajen.