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Ciencia

La revolución del bacon cultivado: carne real sin sacrificio animal

Una cerda viva, un biorreactor y dos semanas bastan para producir grasa auténtica de cerdo. El resultado: bacon real sin sacrificio. La revolución de la carne cultivada ya está en marcha.
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¿Y si pudieras comer bacon, salchichas o albóndigas con sabor, textura y composición real de cerdo… sin que ningún animal haya muerto? Esto ya no es una utopía. En un restaurante de California ya se sirve bacon cultivado: grasa de cerdo auténtica, producida en laboratorio a partir de células vivas de una cerda llamada Dawn.

No se trata de una imitación vegetal ni de un truco de marketing. Es carne real. Y marca el inicio de una era donde los alimentos de origen animal podrían prescindir, al fin, del sufrimiento animal.

Grasa sin sacrificio: cómo se produce

La empresa biotecnológica Mission Barns se ha convertido en la primera del mundo autorizada a comercializar grasa de cerdo cultivada, tras recibir la aprobación de la FDA y el Departamento de Agricultura de EE.UU. en 2024. Su técnica es tan innovadora como disruptiva: toman una muestra indolora de células grasas de una cerda viva y la cultivan en un biorreactor cargado con nutrientes vegetales.

En dos semanas, las células se multiplican y forman tejido graso real. Ese ingrediente se mezcla luego con proteínas vegetales para dar forma a productos como bacon o embutidos, replicando textura y sabor con precisión.

Todo sin sacrificar a Dawn, una cerda de Yorkshire que vive tranquila en un santuario de Nueva York.

¿Es carne, es vegetariana, o algo nuevo?

La carne cultivada (también llamada clean meat) no es una imitación. A nivel biológico, es carne. Pero su producción plantea una nueva categoría ética y alimentaria.

Muchos vegetarianos están replanteándose sus decisiones. Al no implicar sufrimiento, algunos consideran que podría ser moralmente aceptable. Otros, en cambio, argumentan que sigue siendo carne, y que su consumo perpetúa una relación de dependencia con los animales.

El debate está servido.

La carrera global por la carne de laboratorio

Mission Barns se suma a un reducido grupo de empresas autorizadas a comercializar carne cultivada, como UPSIDE Foods y GOOD Meat (en pollo). Pero el fenómeno es global: Japón, Países Bajos y España lideran proyectos similares.

En San Sebastián, la empresa BioTech Foods ya construye la mayor planta de carne cultivada del sur de Europa, aunque la comercialización en la UE aún espera el aval de la EFSA.

¿Y ahora qué? ¿Está el mundo listo?

El impacto de esta tecnología es potencialmente transformador: menos emisiones, menos sufrimiento, menos impacto ambiental, y acceso a proteína animal con menos recursos.

Pero el camino no está libre de obstáculos. Aún es costosa, su escalabilidad es limitada y muchos consumidores no se sienten preparados para comer carne que “nació en una probeta”. Como resumen desde TechCrunch, la decisión final estará en manos del mercado: ¿aceptará la sociedad una carne sin muerte?

Mientras tanto, Dawn sigue en su santuario. Ajena a todo. Tomando el sol. Y generando, sin saberlo, uno de los mayores cambios en la historia de la alimentación humana.

Fuente: Xataka.

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