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Ciencia

Estos monos comen tierra como alimento y generan dudas en los científicos: Los motivos de este extraño comportamiento

Dicen los científicos que la conducta de los monos es por la ingeniosa adaptación a vivir cerca de los humanos.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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El amor de los humanos hacia los animales peludos tiene ciertos efectos inesperados sobre unos monos que viven en Gibraltar. Hoy se dio a conocer un estudio que muestra que estos monos comen tierra como parte de su dieta, tal vez como forma de aliviar a sus estómagos por toda la comida chatarra que les dan los turistas humanos.

De forma inadvertida, los investigadores descubrieron el fenómeno mientras hacían el seguimiento de poblaciones locales de macacos en el área. Cuanto más expuestos estaban a los turistas, más tendían los monos a comer tierra. Eso indicaba que había una conexión directa. Los hallazgos respaldan la existencia de reglas que prohíben alimentar a los monos, e ilustran cómo es que estos animales han adaptado sus vidas en torno a la presencia de los humanos, dicen los investigadores.

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© Martin Nicourt/Gibraltar Macaques Project

“Esto echa luz sobre la capacidad de adaptación de estas poblaciones de primates que habitan paisajes altamente antropogénicos”, le dijo a Gizmodo Sylvain Lemoine, antropólogo biológico de la Universidad de Cambridge y autor principal del estudio.

Monadas y monerías

Gibraltar es un territorio que pertenece a Gran Bretaña, y que está ubicado en el extremo sur de la península Ibérica bordeando con España. Aunque es famoso por su montaña de piedra caliza, el Peñón de Gibraltar, también se lo conoce porque alberga a los únicos monos salvajes que quedan en Europa, una población de macacos de Berbería (Macaca sylvanus). Se calcula que hay entre 200 y 300 macacos en la región.

El gobierno local les provee a estos monos regularmente vegetales y frutas pero su dieta a menudo se ve suplementada por la comida que les dan los turistas, ya sea voluntariamente o porque los monos la roban. En 2022 Lemoine dio inicio a un estudio a largo plazo, que continúa todavía, sobre la conducta y ecología de los monos, con el Proyecto Macacos de Gibraltar. Al poco tiempo él y sus colegas empezaron a observar que algunos monos comían regularmente tierra o polvo del suelo, fenómeno que formalmente se conoce como geofagia.

“Veíamos que era una conducta muy común que no se había informado ni estudiado antes, pero que entre los diferentes grupos había variaciones. Integramos luego los informes y fiimamos todos los avistamientos de esta conducta en nuestros censos de la población y en el seguimiento de individuos”, dijo Lemoine.

La investigación del equipo reveló algunas cosas. Ante todo, comer tierra era más común en los grupos de macacos que pasaban más tiempo en áreas amigables con el turismo, como cerca de la cima del Peñón. Más de una vez los investigadores también observaron que los monos comían tierra inmediatamente después de haber comido algo obtenido de los turistas. Y por otra parte, los monos que casi no estaban en contacto con humanos no exhibían tanto esta conducta, y los que no tenían interacción prolongada con humanos no practicaban la geofagia.

Otras explicaciones posibles para la ingestión de tierra, como la necesidad de minerales durante la preñez (que también podría explicar casos similares en mujeres embarazadas), no se pudieron sustentar. “No había relación específica entre las tasas de geofagia y el estado reproductivo de las hembras, algo que se esperaría si la conducta tuviera relación con la necesidad de un suplemento mineral”, explicó Lemoine. Los hallazgos del equipo se publicaron el miércoles en Scientific Reports.

Señal de adaptación y cultura

La población de macacos de Gibraltar aparenta ser relativamente estable. Dicho esto, el trabajo de estos científicos sugiere que sería conveniente que las reglas que prohíben alimentar a los monos tendrían que ser más rígidas.

La comida chatarra no tiene calorías y es baja en fibras, y ya sabemos por lo que sucede con los humanos que no es saludable consumir grandes cantidades de comida chatarra con regularidad. También, el equipo especula que estos alimentos están perturbando el microbioma digestivo de los monos, ya que los lácteos de los helados y productos similares populares en la región serían tal vez una de las principales causas de los síntomas gastrointestinales que se observan.

Al mismo tiempo, la investigación del equipo destaca el ingenio animal para lograr hacerse un nicho en entornos dominados por humanos. La mayor parte de los trabajos como este se han centrado en las aves, pero los estudios de otras especies de primates han mostrado que algunas aprendieron a “intercambiar” por comida elementos que les roban a los turistas.

La conducta de comer tierra también parece estar regida por la cultura que rodea a las poblaciones de monos. Aunque la mayoría de los grupos comía la tierra roja común de Gibraltar, otros grupos preferían la tierra sucia de alquitrán que hay en los pozos que se forman en las rutas de asfalto.

Lemoine y su equipo planean seguir estudiando esta conducta, con análisis químicos y minerales de la tierra que comen los monos. Mientras tanto, esperan que su investigación ayude a que las personas aprecien más a estos inteligentes animales, en especial quienes visiten el área.
“Podremos conocer más sobre esta población de macacos, aumentar el atractivo del sitio, con un enfoque más centrado en la conducta de los macacos ya que los guías de turismo de la localidad podrán contarles nuevas historias a sus clientes, y tal vez tener la buena fortuna de observar esta conducta directamente”, afirmó.

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