Cuando la Artemis 2 regresaba a la Tierra como bola de fuego el 10 de abril todos los ojos estaban puestos en el escudo de calor de la nave espacial Orion. El hardware es crítico y está diseñado para proteger a la cápsula y su tripulación de las temperaturas extremas del reingreso atmosférico, pero en la misión Artemis 1 no funcionó como se esperaba. Sin embargo, esta vez sí cumplió con las expectativas.
Tras una revisión inicial del escudo de calor la NASA confirmó el lunes que “funcionó como se esperaba y no se identificaron situaciones inusuales”. Las fotografías de la nave sumergida que se tomaron después de que cayera en el océano, más las inspecciones a bordo del barco de recuperación, mostraron que “se había reducido significativamente en cantidad y tamaño” el efecto chamuscado anormal observado en la Artemis 1.
La NASA seguirá evaluando el desempeño del escudo de calor en las próximas semanas pero los primeros resultados muestran significativas mejoras entre la Artemis 1 y la Artemis 2.
Caso cerrado por “el pedazo faltante”
Después de que cayera al agua la Artemis 2 la comunidad de los vuelos espaciales comenzó enseguida a revisar el escudo de calor usando las fotos que publicó la NASA. Una imagen de acercamiento con zoom que se viralizó en las redes sociales parecía mostrar que faltaba un buen pedazo de material en la parte inferior de la Orion donde está el escudo de calor.
La ablación controlada es algo esperable durante el reingreso, y así es cómo el escudo aleja el calor de la cápsula. Pero la foto hizo que algunos especularan con que la parte faltante señalaba que la ablación era anormal. El jefe de la NASA Jared Isaacman no tardó en calmar los ánimos, con declaraciones en X y una nueva foto publicada de la Irion tomada por el equipo de buzos, que ahora ofrece una vista más clara del área en cuestión.
A new post-splashdown underwater photo of the Artemis II Orion Integrity capsule heat shield has been released by @NASA
This photo also gives us a clearer view of a particular area of the heat shield that was a concern for some and was later confirmed to have not been liberated… pic.twitter.com/17LBm1WbJH
— Jake (Max-Q) 🏴 (@J_A_Rees_94) April 21, 2026
La imagen confirma que la parte descolorida no era pérdida inesperada de material. En declaraciones anteriores Isaacman dijo que estaba en línea con el área del parche de compresión del escudo de calor, que se comportó como lo esperaban los ingenieros basándose en las pruebas previas al vuelo, y la foto corrobora su evaluación.
Nuevo capítulo para la Orion
Es fácil entender por qué algunos sacaron conclusiones apresuradas tras ver la primera imagen.
Cuando la Artemis 1 sacó a la luz el preocupante problema del escudo de calor de la Orion, la NASA optó por modificar la trayectoria de reingreso de la Artemis 2 en lugar de alterar el diseño del escudo. Basándose en una compleja investigación del problema los ingenieros concluyeron que se podía prevenir la acumulación de gas debajo de la capa externa del escudo, que fue lo que causó la grieta y la ablación anormal.
Algunos en la comunidad de los vuelos espaciales sentían escepticismo respecto de la solución, Charles Camarda, astronauta de la NASA ya retirado, argumentó que los ingenieros no entendían del todo la causa original del daño al escudo de calor de la Artemis 1 y que por eso no podían predecir cómo se comportaría con un perfil de reingreso modificado.
Afortunadamente, la solución funcionó. Los astronautas de la Artemis 2 – Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch de la NASA y Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense – volvieron a Tierra sanos y salvos y la revisión inicial de la NASA no presenta preocupaciones por el comportamiento del escudo de calor.
En las próximas semanas la agencia revisará las imágenes de la Orion en el aire durante el reingreso para identificar exactamente cuándo se chamuscó mínimamente el escudo de calor, y continuarán con evaluaciones. La cápsula regresará al Centro Espacial Kennedy este mes para más análisis en tareas de servicio y en los próximos meses se tomarán muestras del escudo de calor, además de escaneos internos con rayos x en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales.
Aunque es probable que surjan más datos sobre el desempeño del escudo de calor en este proceso de análisis, ya ha quedado en claro que cumplió con sus objetivos. Es un logro que preparará el camino para que la Orion vuele con misiones tripuladas a la luna, y más allá.