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Tecnología

La solución a la basura espacial podría ser como la de los envases retornables: 200.000 dólares por satélite, devueltos si se retira

Funcionaría aunque solo la aplique un país. Con apenas el 20% de los lanzamientos cubiertos, los satélites abandonados se reducirían un 18%
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En muchos países, cuando alguien compra una bebida en un envase retornable, paga un pequeño depósito que recupera al devolverlo. Es un incentivo simple: quien no devuelve la botella pierde el dinero. Un grupo de economistas e ingenieros propone aplicar la misma lógica a un problema mucho más grande y mucho más lejano: la basura que se acumula en la órbita terrestre.

La idea es que cada operador de satélites pague una fianza antes del lanzamiento y la recupere, con intereses, si al final de la vida útil del aparato lo retira de la órbita de forma controlada. Si no lo hace, el dinero se queda en un fondo común destinado a limpiar la basura espacial.

Un problema que crece cada año

Basura Espacial
© Frame Stock Footage – Shutterstock

Alrededor de la Tierra giran hoy decenas de miles de objetos rastreados: satélites activos, satélites muertos, etapas de cohetes y fragmentos de choques y explosiones anteriores. A eso se suman cientos de miles de piezas más pequeñas que no se pueden seguir, pero que viajan a velocidades suficientes para dañar una nave. Y el ritmo de lanzamientos se disparó con la llegada de las megaconstelaciones de satélites de internet.

El gran temor es el llamado síndrome de Kessler: un punto de no retorno en el que los choques generan tantos fragmentos que estos provocan nuevas colisiones, en una reacción en cadena capaz de inutilizar órbitas enteras y poner en riesgo satélites operativos e incluso la Estación Espacial Internacional.

Qué propone el estudio

El trabajo, publicado en la revista Nature Communications por investigadores de la Universidad de Colorado en Boulder y el University College London, modela qué pasaría si se exigiera una fianza reembolsable de 200.000 dólares por satélite.

El resultado más llamativo es que el sistema no necesita un acuerdo mundial para funcionar. Según los autores, aunque la medida cubriera solo el 20% de los lanzamientos globales, la cantidad de satélites abandonados en órbita se reduciría en un 18%. Y habría mejoras incluso si la mayoría de los países se negaran a adoptarla o si muchas empresas prefirieran perder su depósito.

Una versión preliminar del trabajo, presentada en 2025 en la Conferencia Europea sobre Basura Espacial de la Agencia Espacial Europea, ya había probado fianzas de entre 100.000 y 800.000 dólares. Incluso la más baja reducía los satélites abandonados en más de un 10%, y las más altas mejoraban tanto el cumplimiento que permitían, al mismo tiempo, un entorno orbital más limpio y más lanzamientos.

Una idea copiada del petróleo

El mecanismo no es nuevo. En Estados Unidos, las empresas petroleras deben depositar garantías para asegurar que desmantelarán sus instalaciones cuando dejen de usarlas. La propuesta traslada ese principio a la órbita: quien ocupa el espacio debe garantizar que lo dejará limpio.

La aplicación, sin embargo, enfrenta obstáculos políticos. Estados Unidos es el país que más satélites lanza, con SpaceX muy por delante del resto, y si decidiera no sumarse, una gran parte de la basura futura quedaría fuera del sistema. La actual administración, además, revisó en 2025 la ampliación de las garantías exigidas a la industria petrolera, lo que no augura demasiado entusiasmo por una medida similar en el espacio.

Aun así, la propuesta tiene una ventaja difícil de ignorar: no prohíbe nada ni frena la industria, solo pone un precio a dejar basura. En un entorno donde cada nuevo satélite aumenta el riesgo para todos los demás, puede que esa sea la forma más sencilla de cambiar los incentivos.

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