Un retorno cuidadosamente coreografiado
El 8 de diciembre de 2025, a las 5:30 p.m. EST, se cerraron las escotillas entre la ISS y la cápsula. Tres horas más tarde, a las 8:41 p.m. EST, la Soyuz se desacopló del módulo Prichal, iniciando su viaje de regreso.
Tras realizar las maniobras de reentrada e iniciar el descenso balístico final, la cápsula aterrizó a las 12:03 a.m. EST del día siguiente en las estepas cercanas a Zhezkazgan, Kazajistán, en una zona tradicionalmente utilizada para estos retornos. El descenso se completó con el despliegue del gran paracaídas principal, un sello característico del programa ruso.
3920 vueltas a la Tierra y un total de 167 millones de kilómetros
Durante su estancia en órbita, la tripulación acumuló impresionantes cifras: 3920 órbitas al planeta y alrededor de 167 millones de kilómetros recorridos.
La misión incluyó trabajos de mantenimiento, experimentos biomédicos, observaciones terrestres y múltiples operaciones con vehículos de carga.

Para Jonny Kim —ex Navy SEAL, médico y ahora astronauta— y para Alexey Zubritsky, esta fue la primera experiencia en el espacio. En cambio, Sergey Ryzhikov sumó su tercer vuelo espacial, alcanzando un total de 603 días fuera de la Tierra, una cifra que lo posiciona entre los astronautas con más tiempo acumulado en órbita.
Una misión marcada por la cooperación internacional
La Soyuz MS-27 fue lanzada el 8 de abril de 2025, en un contexto de intensa colaboración científica entre Roscosmos y la NASA. A pesar de tensiones geopolíticas, la ISS continúa siendo un punto de encuentro operativo donde la cooperación técnica mantiene su curso.
Los tres tripulantes regresarán ahora a la habitual fase de rehabilitación física, necesaria para readaptar músculos, huesos y equilibrio luego de meses en microgravedad. Los médicos esperarán algunas semanas hasta que recuperen por completo su tolerancia a la gravedad terrestre.

Un cierre de misión que abre paso a la siguiente etapa
Mientras la Soyuz MS-27 culmina su servicio, nuevas tripulaciones ya se preparan para viajar a la estación en 2026, un año clave en el que convivirán tecnologías tradicionales como la Soyuz con naves de nueva generación.
El retorno de la misión reafirma una vez más la confiabilidad del sistema Soyuz, que mantiene más de cinco décadas de operaciones continuas y sigue siendo uno de los vehículos más seguros para llevar humanos al espacio y traerlos de regreso.