Es algo que te hará perder un poco más tu fe en la humanidad, o al menos causará que busques desinfectar tus manos. Un nuevo trabajo de investigación mostró que incluso en los hospitales, hay una buena cantidad de personas que no se molestan en lavarse las manos.
Encabezaron el trabajo unos científicos de la Universidad de Surrey, Inglaterra. Instalaron sensores cerca de las tuberías de los retretes y lavamanos de un hospital para monitorear el lavado de manos de los usuarios. Casi la mitad omitieron el lavado tras usar el retrete. Los investigadores dicen que hacen falta más estrategias efectivas para recordar y convencer a las personas sobre la importancia del lavado de mano, en particular si se trata de entornos de alto riesgo como los hospitales.
En estudios anteriores se intentó analizar la rigurosidad de la gente en cuanto al lavado de manos en hospitales y otros lugares, pero han sido trabajos con limitaciones porque en algunos casos solo se les formulaban preguntas a las personas sobre sus hábitos de higiene, y eso podría haber causado que algunos disfrazaran la verdad. Los investigadores decidieron que cambiarían su estrategia, y conectaron sensores a las tuberías de retretes y lavamanos para detectar de manera objetiva y no intrusiva el momento en que se utilizaban. Los sensores funcionan midiendo la temperatura de las tuberías y el aire cercano, y cuando pasa agua fría o caliente por las tuberías, la temperatura cambia en relación con la cercanía, lo cual indica que están en uso.
Los investigadores trabajaron con el Hospital Bispebjerg de Dinamarca para este estudio, llamado FLUSH.WASH.PROTECT [RETRETE.LAVADO.PROTECCIÓN]. Durante 19 semanas monitorearon la conducta del lavado de manos de las personas en dos baños públicos del hospital, y registraron más de 2.600 usos del retrete. Casi el 44% de las veces, las personas se iban sin lavarse las manos. A veces, el porcentaje fue mayor, y el 60% no se lavaba las manos. La omisión era más común al comienzo y al final de día, y durante los horarios de las comidas. El equipo dio a conocer los resultados de su estudio la semana pasada en el Open Source Framework.
Un hábito instalado
“Tal vez muchos piensen que el lavado de manos ya es un hábito instalado – en especial en hospitales, y después de la pandemia. Sin embargo, nuestros datos no indican eso”, dijo el autor principal del trabajo Pablo Pereira-Doel, colíder del Laboratorio de Estudios Humanos de la Facultad de Negocios de la Universidad de Surrey, en declaraciones.
La falta del lavado de manos, por supuesto, puede hacer que pacientes, médicos y visitas sean involuntarios propagadores de peligrosas infecciones entre personas que ya son vulnerables. Además, hay microbios resistentes a las drogas, y algunos estudios sugieren que con determinadas intervenciones como los carteles con mensajes claros, se podría promover el lavado de manos en los hospitales, al menos temporalmente. Pero con los resultados de este trabajo es probable que haga falta mucho más para arraigar el hábito del lavado de manos en la población.
“Los resultados preocupan, pero no sorprenden. Hasta las conductas más simples como el lavado de manos pueden abandonarse si no hay refuerzos, y en los hospitales eso puede tener consecuencias graves, tanto para los pacientes como para el sistema de salud en general. Es hora de que ya pasemos a algo más que los posters y el gel para manos, con estrategias conductuales más efectivas”, dijo la autora del trabajo Carrie Newlands, Jefa de Habilidades Clínicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Surrey.
Mientras tanto, no hay que sentirse culpable si evitamos el tradicional saludo con apretón de manos. En caso de que alguien lo necesite, dejamos aquí la técnica correcta del lavado de manos, cortesía de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades.