Es curioso, la Luna es el √ļnico sat√©lite natural de la Tierra y probablemente sea el compa√Īero m√°s cercano que tenemos en la inmensidad del Universo. Sin embargo, y despu√©s de siglos de hip√≥tesis, seguimos sin saber c√≥mo se form√≥. Tendr√≠a gracia que la primera explosi√≥n nuclear del hombre tuviera la clave.

O quiz√°s no. Hubo un tiempo en el que la conexi√≥n entre la Luna y la energ√≠a nuclear estuvo a punto de explotar en el sentido literal de la palabra. Se llamaba Proyecto A119 y lleg√≥ a tener un borrador. Estados Unidos pensaba detonar una bomba nuclear con el √ļnico y bochornoso prop√≥sito de elevar la moral del pueblo en el contexto de la Guerra Fr√≠a.

Lo cierto es que aquello no pas√≥ de una idea macabra, pero las pruebas nucleares que llevamos a cabo en nuestro propio planeta s√≠ que podr√≠an arrojar algo de luz sobre el nacimiento del sat√©lite. En la b√ļsqueda de evidencias emp√≠ricas que pudieran aclarar sin un atisbo de duda c√≥mo ocurri√≥, los investigadores acaban de dar con algo completamente inesperado: las condiciones creadas por la primera detonaci√≥n de una bomba nuclear son notablemente similares a la qu√≠mica violenta que form√≥ nuestra Luna.

La teoría del planeta Theia

Teoría de la gran explosión. Wikimedia Commons

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Durante d√©cadas la principal hip√≥tesis para la formaci√≥n de la Luna era que nuestro sat√©lite fue el resultado de una colisi√≥n catastr√≥fica entre la Tierra y un hipot√©tico planeta del tama√Īo de Marte denominado Theia. Se trata de un escenario sobre el que muchos cient√≠ficos podr√≠an estar de acuerdo. El problema es que no hay manera de contrastarlo y por tanto sigue siendo una hip√≥tesis.

Con Theia surg√≠a un problema. Se cree que dicho planeta se habr√≠a estrellado con la Tierra y que como resultado las piezas diminutas resultantes del mismo formaron la Luna. Ocurre que jam√°s hemos encontrado una evidencia clara de la existencia de Theia. Sin embargo, si tuvi√©ramos una peque√Īa prueba de que aquella explosi√≥n se dio, ya ser√≠a un gran comienzo.

¬ŅC√≥mo averiguarlo? Los cient√≠ficos llevan d√©cadas intentando encontrar evidencias de los productos qu√≠micos org√°nicos con puntos de ebullici√≥n muy bajos que se habr√≠an evaporado de la Luna temprana como resultado de la colisi√≥n. Esta suposici√≥n se basa en el hecho de que las rocas lunares tienen un nivel muy bajo de agua o zinc, mientras que en la Tierra tenemos en abundancia.

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Y es aqu√≠ cuando surg√≠a la pregunta sin respuesta: ¬Ņc√≥mo demonios podemos emular una explosi√≥n lo suficiente poderosa como para demostrarlo?

La respuesta la ten√≠amos en ‚Äúcasa‚ÄĚ, o al menos ese es el punto de partido del estudio realizado por Scripps Institution of Oceanography de la Universidad de California. Seg√ļn el mismo, tenemos un vaso radioactivo de d√©cadas de antig√ľedad cubriendo el suelo del planeta. Ocurri√≥ despu√©s de la primera prueba nuclear y podr√≠a servir para, por fin, lanzar una teor√≠a que ligue con Theia sobre la formaci√≥n de la Luna hace 4.500 millones de a√Īos.

Trinity podría tener la llave de la Luna temprana

Trasladando Trinity en Nuevo Mexico. Wikimedia Commons

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En el estudio presentado estos días por el profesor James Day y su equipo afirman haber examinado la composición química del zinc y otros elementos volátiles contenidos en trinitite, material radioactivo formado bajo las extremas temperaturas que resultaron de la explosión de la bomba de plutonio de 1945: Trinity.

Las muestras de prueba analizadas se recogieron en un radio de entre 10 metros y 250 metros desde el punto cero en el lugar de las pruebas de Trinity en Nuevo M√©xico. Cuando se compar√≥ con muestras recogidas m√°s lejos, el vidrio m√°s cercano al sitio de detonaci√≥n se agot√≥ en elementos vol√°tiles tales como el zinc. El zinc que estaba presente se enriqueci√≥ de los is√≥topos m√°s pesados ‚Äč‚Äčy menos reactivos, que vienen a ser formas de estos elementos con diferente masa at√≥mica, aunque con las mismas propiedades qu√≠micas.

Los investigadores cuentan que el zinc y otros elementos, todos capaces de evaporarse en altas temperaturas, se hab√≠an ‚Äúsecado‚ÄĚ cerca de la explosi√≥n en comparaci√≥n con los m√°s alejados. Seg√ļn explica Day:

Los resultados muestran que la evaporaci√≥n a altas temperaturas, similar a la que se produce al comienzo de la formaci√≥n del planeta, conduce a la p√©rdida de elementos vol√°tiles y al enriquecimiento en is√≥topos pesados ‚Äč‚Äč sobre los materiales del evento. Esta ha sido la sabidur√≠a convencional, pero ahora tenemos evidencia experimental para demostrarlo.

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El estudio de Day proporciona nuevas pruebas para apoyar la ‚Äúteor√≠a del gran impacto‚ÄĚ, nunca antes se hab√≠a llegado tan lejos sobre la hip√≥tesis de la gran colisi√≥n. Un estudio que verifica que los elementos vol√°tiles experimentan las mismas reacciones qu√≠micas durante eventos extremos tanto en la temperatura como en la presi√≥n, y sobre todo, tanto en la Tierra como en el espacio.

Queda mucho a√ļn, entre otras cosas una prueba de la existencia de Theia, pero parece que esa colisi√≥n existi√≥. Quien lo iba a decir, Trinity podr√≠a ser la llave que nos diga de una vez por todas c√≥mo naci√≥ nuestra Luna. [Science Advances v√≠a Phys]