Saltar al contenido
Tecnología

El nuevo Jet de la NASA desafía las reglas del vuelo y sus maniobras son algo de otro mundo

El X-59 sobrevoló el desierto de Mojave en California mientras se prepara para el vuelo supersónico silencioso.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Los pilotos de la NASA acaban de poner a prueba una vez más al X-59, la aeronave supersónica, con ascensos y descensos como de montaña rusa, entre otras maniobras que forman parte de la campaña de pruebas continuas.

La agencia espacial publicó un video de su aeronave experimental en una serie de maniobras mientras sobrevolaba el desierto de Mojave en California. El X-59, construido por el contratista aeroespacial Lockheed Martin, está diseñado para romper la barrera del sonido sin el atronador estallido que se produce en los viajes supersónicos.

La reciente serie de pruebas ayuda a la NASA a recoger datos sobre cómo opera en vuelo la aeronave, brindando información sobre su rendimiento y desempeño. Es un proceso que se conoce como expansión envolvente, en que los ingenieros prueban un nuevo vehículo más allá de los límites de su validación.

Tal vez convenga llevar una bolsa para los mareos

El X-59 despegó para su vuelo inaugural el 28 de octubre de 2025 y pasó alrededor de una hora en el aire antes de aterrizar cerca del Centro de Investigaciones de Vuelo Armstrong de la NASA ubicado en Edwards, California. Para su primer vuelo la aeronave operó a una velocidad menor que la del sonido (370 km por hora) y a una altitud máxima de unos 3,6 kilómetros.

Desde su debut, la NASA ha estado probando la nave a mayor velocidad y mayor altura para validar su rendimiento. Durante el vuelo reciente del 1 de abril el X-59 completó una serie de maniobras en que se le presionó a mayor altitud y velocidades casi supersónicas. Parte de las pruebas de vuelo incluye hacer que ascienda y descienda para entender mejor las fuerzas aerodinámicas y poder caracterizar la estabilidad y control durante lo que se conoce como maniobras de montaña rusa. Los pilotos también hacen rolar la nave de un lado al otro, inclinando sus alas hacia la derecha y hacia la izquierda, en la maniobra bank-to-bank.

La maniobra de excitación de aleteo introduce vibraciones deliberadas en la estructura del avión para asegurar que mantiene los márgenes de seguridad  durante la prueba. Para evaluar la estabilidad longitudinal, la respuesta y las características los pilotos realizan movimientos controlados con las alas del avión, y también despliegan el tren de aterrizaje a velocidad y configuración controlada para que los ingenieros puedan medir las cualidades de la aerodinámica, estructura y manejo de esa estructura. La extensión del tren de aterrizaje puede causar cambios repentinos en el flujo de aire, las vibraciones, y demás comportamientos de la aeronave.

Super veloz, pero super silencioso

El X-59 mide 30,39 metros de largo, y 9 metros de punta de ala a punta de ala. La punta del avión es afilada en forma de aguja. El objetivo es lograr que puedan volver a volar los aviones supersónicos sobre los Estados Unidos.

Cuando un avión supera la velocidad del sonido Mach 1, o 1.234 km por hora, crea un ruido fuerte como una explosión, conocido como boom sónico, debido a las ondas de impacto que se crean. En 1973 la Administración Federal de Aviación prohibió los vuelos supersónicos no militares sobre tierra para evitar molestias a las personas que viven en ciudades que están bajo la ruta aérea.

La NASA empezó a desarrollar su aeronave supersónica silenciosa hace casi una década, y le pagó US$518 millones a Lockheed Martin para que construyera el X-50. El diseño de la aeronave busca reducir el cambio de presión que fluye por sobre la tierra, en tanto que el motor va montado arriba para reducir el ruido que produce el avión cuando llega al suelo. En lugar de producir un ruido explosivo el X-59 está diseñado para mitigar ese ruido y producir solo un sonido que no moleste cuando rompe la barrera del sonido, según indica la NASA.

Como parte de esta campaña de pruebas la NASA planea hacer volar el X-59 sobre determinadas comunidades de EE.UU. con el fin de recoger datos sobre qué es lo que perciben las personas cuando el avión sobrevuela su lugar de residencia.

Compartir esta historia

Artículos relacionados