Image: Círculos en Suiza (Wikimedia Commons)

Hasta el a√Īo 1991, a mucha gente le resultaba sencillo defender con lo paranormal el origen de los famosos c√≠rculos de cultivo, los agroglifos de dise√Īos circulares que muchos atribuyeron a alg√ļn tipo de actividad ovni. Esta fue su verdadera historia.

Lo cierto es que mucha gente¬†cree que los c√≠rculos de las cosechas se han reportado durante siglos, un reclamo que se repite en muchos libros y webs dedicados al misterio. Su principal evidencia es una xilograf√≠a de 1678 que parec√≠a mostrar un campo de tallos de avena dispuestos en c√≠rculos. Algunos toman esto como un relato de primera mano de un c√≠rculo de cultivos, pero una peque√Īa investigaci√≥n hist√≥rica muestra todo lo contrario.

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La xilograf√≠a en realidad ilustra lo que en el folclore se llama una leyenda del ‚Äúdemonio de siega‚ÄĚ, en la que un granjero ingl√©s le dijo a un trabajador con el que estaba peleando que ‚Äúpreferir√≠a pagarle al mism√≠simo diablo‚ÄĚ para cortar su campo de avena que pagar la tarifa exigida. La fuente de la cosecha no es desconocida o misteriosa; de hecho, es Satan√°s quien, con cuernos caracter√≠sticos y una cola, se puede ver en el grabado con una guada√Īa.

Image: Xilografía de 1678 (WC)

Unos a√Īos despu√©s, en 1686, el naturalista Robert Plot report√≥ formas circulares en unos hongos (que m√°s tarde su causa ser√≠a atribuida a corrientes de aire). De ah√≠ saltamos al siglo XIX, momento en que John Rand Capron describi√≥ en una carta enviada a Nature unas formas circulares que aparecieron en un campo despu√©s de una tormenta.

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Y luego llegó el siglo XX. Si nos fijamos bien, nadie hasta entonces había hablado de extraterrestres, ni siquiera cuando la ciencia o simplemente los hechos probados podían llegar y, por tanto, se podía sugerir cualquier origen a las figuras. Lo que sí quedaba más o menos claro desde tiempos pasados, es que los círculos sobre campos abiertos ya eran uno de los paisajes más preciosos y misteriosos.

Adem√°s, contaban con un componente que hac√≠a por primera vez que desde un supuesto enfoque de investigaci√≥n que imitaba a la ciencia, lo paranormal llegase a parecer algo m√°s com√ļn. Y es que a diferencia de los ovnis o los fantasmas, los c√≠rculos de las cosechas son tangibles y reales: las personas pueden tocarlos y caminar hacia estas extra√Īas figuras, y la verdadera pregunta siempre fue qu√© los creaba.

Siglo XXI, el origen del mito

Image: Wikimedia Commons

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En realidad, los primeros c√≠rculos de cultivos ‚Äúreales‚ÄĚ no surgieron hasta la d√©cada de 1970, cuando comenzaron a aparecer c√≠rculos simples en el campo ingl√©s. El n√ļmero y la complejidad de los c√≠rculos aumentaron de forma dram√°tica en muy poco tiempo, alcanzando un pico en los a√Īos ochenta y noventa cuando se produjeron c√≠rculos cada vez m√°s elaborados, incluidos aquellos que ilustraban complejas ecuaciones matem√°ticas.

Con ellos llegaron los entusiastas de los c√≠rculo de cultivos, quienes han llegado a muchas teor√≠as sobre lo que crea los patrones, que van desde lo plausible hasta lo absurdo. Una de las explicaciones a principios de los a√Īos ochenta fue que los patrones se produc√≠an accidentalmente por la actividad sexual especialmente vigorosa de los erizos.

Image: Detalle de un círculo de cultivo en un campo en Suiza (Wikimedia Commons)

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Otras personas han sugerido que los círculos son de alguna manera creados por patrones de viento localizados y precisos, o por campos de energía de la Tierra científicamente indetectables y meridianos llamados líneas ley. Otros, por supuesto, sugieren que la respuesta yace en el viaje en el tiempo o la vida extraterrestre.

Una teor√≠a consiste en que los patrones podr√≠an ser realizados por viajeros del tiempo humanos desde un futuro lejano para ayudarlos a ‚Äúpilotar‚ÄĚ nuestro planeta. En este caso, los dise√Īos son mensajes codificados.

Image: Wikimedia Commons

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Los que est√°n a favor de una explicaci√≥n extraterrestre afirman que los hacen los propios patrones de las naves espaciales, otros sugieren que los hacen usando rayos de energ√≠a invisibles del espacio, ahorr√°ndoles as√≠ el viaje hasta la Tierra. Y un giro totalmente inesperado por todos, otros creen que es el pensamiento y la inteligencia humanos, no extraterrestres, los que est√°n detr√°s de los patrones, no en la forma de un enga√Īo, sino de alg√ļn tipo de poder ps√≠quico global que se manifiesta en el trigo y en otros cultivos.

Si bien existen innumerables teor√≠as, lo cierto es que todas parecieron derrumbarse en septiembre de 1991, cuando dos hombres, y no dos extraterrestres, salieron a la luz p√ļblica para decir que gran parte de lo que se hab√≠a atribuido a causas paranormales eran una simple broma.

Sin expediente X

Image: WC

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Doug Bower y Dave Chorley sacudieron el mundo de los ufólogos afirmando ser la fuerza motriz detrás del fenómeno de finales de los 70 y más allá, todo ello usando poco más que un tablón de madera y una cuerda. Cuando lo comunicaron, los autoproclamados expertos en el fenómeno descartaron tales afirmaciones como ridículas, hasta que los dos hombres mostraron a todos cómo lo hicieron.

As√≠ fue como acompa√Īados por prensa de todo el mundo, en un peque√Īo campo en Warminster, los dos hombres procedieron a empujar met√≥dicamente el trigo con tablones de madera. Unas horas m√°s tarde, estaban parados en medio de un c√≠rculo de cultivo, el mismo por el que los extraterrestres habr√≠an luchado por hacer que se vieran mejor. Ambos explicaron a las c√°maras que hab√≠an estado haciendo c√≠rculos de esta forma durante m√°s de una d√©cada, comenzando en 1976, poco antes de que los c√≠rculos de aspecto similar aparecieran repentinamente en otras √°reas del mundo.

¬ŅPor qu√© lo hicieron? Al parecer, todo surgi√≥ tras una historia que Bower hab√≠a escuchado mientras viv√≠a en Australia sobre c√≠rculos misteriosos que aparecen en los campos de ca√Īa de az√ļcar. Despu√©s de que Bower regresara a Inglaterra, conoci√≥ a Chorley y se hicieron amigos gracias a un hobby que ten√≠an en com√ļn: el arte y su afici√≥n favorita a la pintura de acuarela.

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Ambos comenzaron una tradici√≥n semanal de reunirse para tomar unas copas cada viernes por la noche en Winchester. Un d√≠a, en 1976, decidieron beber en el exterior, momento en que observaron las tierras de trigo que los rodeaban, y momento tambi√©n en que Bower record√≥ la historia en Australia. Bower se volvi√≥ hacia su amigo y le dijo: ‚Äú¬ŅTe gustar√≠a montar una gran broma?‚ÄĚ

Esa misma noche, ambos utilizaron una barra de hierro y crearon un enorme c√≠rculo en medio del trigo. Durante los siguientes dos a√Īos, continuaron creando grandes c√≠rculos en los campos de trigo, principalmente alrededor del √°rea de Warminster en Wiltshire, porque era, seg√ļn Bower, un ‚Äúcentro muy conocido de avistamientos de ovnis‚ÄĚ (en su mayor√≠a se limitaba a luces misteriosas en el cielo).

Image: AP

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Los primeros a√Īos no tuvieron ning√ļn impacto en el p√ļblico, as√≠ que decidieron cambiar de estrategia y dibujar sus c√≠rculos en √°reas m√°s conocidas donde suele existir afluencia de turistas. Elegido el lugar, esperaron al verano, cuando el trigo hab√≠a crecido los suficiente. Hicieron el c√≠rculo m√°s grande hasta la fecha, y 24 horas m√°s tarde, eran la noticia nacional.

Casi inmediatamente despu√©s de que los c√≠rculos llamaron la atenci√≥n del p√ļblico, numerosos ‚Äúexpertos‚ÄĚ comenzaron a dar las explicaciones a los sucesos.

Para promover la broma, la pareja se acerc√≥ a algunos de estos ‚Äúexpertos‚ÄĚ diciendo que eran entusiastas de la vida silvestre y que a menudo caminaban por la regi√≥n y que estar√≠an encantados de estar atentos a m√°s c√≠rculos.

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Image: AP

Bajo esta apariencia, Bower y Chorley iban a hacer c√≠rculos y luego realizaban unas cuantas llamadas dici√©ndoles a los expertos que hab√≠an ‚Äúencontrado otro‚ÄĚ en un esfuerzo por mantener el enga√Īo vivo. Curiosamente, al final ya no hac√≠an falta llamadas: los entusiastas acud√≠an en masa a la regi√≥n en busca de m√°s pruebas de vida extraterrestre.

Aunque los dise√Īos se volvieron cada vez m√°s elaborados, los materiales que utilizaron no cambiaron mucho a lo largo de los a√Īos El equipo m√°s sofisticado era un dispositivo de observaci√≥n hecho de un lazo de alambre colgado a trav√©s de la visera de una gorra de b√©isbol, de modo que colgaba delante del ojo izquierdo, permiti√©ndoles comprobar si las l√≠neas lo estaban haciendo bien.

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Aparte de esto, su equipo era una tabla de madera con una cuerda enroscada en cada extremo para que no tuvieran que inclinarse para recogerla. Bower us√≥ los dise√Īos de c√≠rculos de cultivos individuales en su taller.

Por supuesto, ni siquiera esta historia convenció a los que habían hecho toda una carrera hablando sobre los círculos y en algunos casos exponiendo el fenómeno a los turistas. Sin quererlo, Bower y Chorley habían creado toda una industria a sus espaldas, y tras ellos surgieron otros imitadores que utilizaron técnicas más sofisticadas con resultados realmente impresionantes.

Es posible que un d√≠a se den c√≠rculos cuyo origen venga realmente de otras civilizaciones, pero mientras tanto, la √ļnica evidencia no deja de ser humana, aunque con el tiempo, de ser una broma pas√≥ a convertirse en toda una muestra de arte colectivo. [The Conversation, Wikipedia,