La resistencia al regreso a las oficinas tras la pandemia ha llevado a muchas empresas a replantearse sus espacios laborales. Con un diseño más humano y acogedor, estas oficinas buscan equilibrar la productividad y el bienestar de los empleados. La pandemia popularizó el home office, dejando a muchas empresas con oficinas vacías y empleados reacios a regresar. Sin embargo, algunas compañías están optando por rediseñar sus espacios, integrando elementos que promueven comodidad, concentración y colaboración.
Virginia Urquiza, de una desarrolladora inmobiliaria en Neuquén, Argentina, explica que la expansión de su empresa los llevó a replantearse cómo integrar a los equipos en un entorno más eficiente. Esto los motivó a rediseñar sus oficinas, contratando a un estudio de arquitectas para transformar un piso sin terminar en un espacio de trabajo ejemplar.
Open spaces: conectividad y calidez

El concepto de open space se impuso en este proyecto como una solución para fomentar la interacción y sinergia del equipo. La propuesta incluyó espacios abiertos con luz natural, materiales cálidos, vegetación y áreas para relajación. Las arquitectas Constanza Focaccia, Eugenia Eyheraguibel y Sofía Focaccia diseñaron un entorno que combina diseño funcional con comodidad, logrando un equilibrio entre profesionalismo y calidez hogareña.
Se cuidaron detalles como ergonomía, acústica y diseño visual. Mesas ajustables, asientos cómodos y soluciones fonoabsorbentes contribuyen a un ambiente que reduce el estrés y mejora la concentración. Incluso se establecieron códigos de conducta para mantener el orden y el respeto entre compañeros.
De acuerdo con La Nación, el cambio de diseño no solo transformó el espacio físico, sino también la dinámica laboral. Urquiza destaca mejoras en el ánimo, el presentismo y la comunicación entre empleados. Los nuevos espacios no solo inspiran, sino que también refuerzan el sentido de pertenencia.
La incorporación de plantas naturales y aromas cuidadosamente seleccionados en áreas comunes agregó un toque de bienestar sensorial. Este enfoque holístico creó un entorno donde los empleados se sienten valorados y motivados.
Una cultura de pertenencia

Más allá del diseño, este proyecto buscó construir una comunidad laboral sólida. “Queríamos un lugar que nos hiciera sentir orgullosos de pertenecer, donde las relaciones laborales fueran de calidad”, comenta Urquiza. Este sentido de pertenencia ha llevado a los empleados a adoptar una actitud positiva y comprometida.
Este enfoque innovador podría ser clave para atraer y retener talento en un mundo donde el home office sigue siendo atractivo. Transformar las oficinas en espacios inspiradores y funcionales demuestra que es posible equilibrar las necesidades de las empresas y los empleados, fomentando un entorno laboral más humano y colaborativo.
En definitiva, crear oficinas donde se sientan “como en casa” podría marcar la diferencia en el retorno al trabajo presencial.