Puede que no se perciba a simple vista, pero bajo algunas de las ciudades más importantes de Estados Unidos está ocurriendo algo inquietante: el suelo se hunde, y lo hace cada año. Esta tendencia silenciosa, ligada a la gestión del agua y otros factores, pone sobre la mesa un problema tan invisible como grave.
Un hundimiento generalizado e inesperado
El estudio, realizado por investigadores de la Escuela de Clima de la Universidad de Columbia, ha detectado hundimientos del terreno en las 28 principales ciudades de Estados Unidos. Aunque cabría pensar que este fenómeno se limita a áreas costeras, sorprende que afecte también a ciudades del interior, lejos del mar.

El motivo principal es el exceso de extracción de agua subterránea, que deja huecos en los acuíferos y provoca que el terreno se compacte y descienda. Pero no es el único factor: la extracción de petróleo y gas, así como efectos geológicos antiguos, también tienen su peso.
Ciudades en riesgo y datos que preocupan
Gracias al uso de tecnología satelital de alta precisión, los científicos han podido mapear este hundimiento con un nivel de detalle sin precedentes. En 25 de las 28 ciudades analizadas, al menos dos tercios del terreno se están hundiendo.
Houston lidera el ranking, con más del 40 % de su superficie hundiéndose a un ritmo superior a los 5 milímetros por año. También figuran zonas críticas en Dallas, Fort Worth, Las Vegas y hasta el aeropuerto LaGuardia en Nueva York.

Daños invisibles pero devastadores
Más allá del hundimiento en sí, el gran problema es su desigualdad geográfica. Algunas áreas dentro de una misma ciudad ceden más rápido que otras, y hay incluso zonas que vuelven a elevarse por la recarga de agua. Este movimiento irregular puede comprometer edificios, carreteras y redes ferroviarias, generando tensiones estructurales difíciles de prever.
El hundimiento no siempre implica inundaciones inmediatas, pero sí puede dañar infraestructuras con mínimas variaciones en el terreno. Por eso, los autores del estudio instan a que los gobiernos no solo reconozcan el problema, sino que actúen con rapidez para mitigarlo y adaptarse.
Fuente: Meteored.