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Ciencia

Las minas de carbón ya no extraerán energía. Suiza quiere convertir las galerías del Bierzo en una batería gigante para estabilizar la red eléctrica española

El proyecto Navaleo transformará antiguas explotaciones inundadas en una central reversible capaz de aportar 535 MW de almacenamiento. Bruselas ya lo considera estratégico para Europa.
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Las galerías que durante décadas sostuvieron la economía del Bierzo quedaron en silencio cuando el carbón dejó de ser rentable. Hoy esas mismas cavidades, inundadas y olvidadas, podrían convertirse en uno de los mayores sistemas de almacenamiento energético de España. La energética suiza Alpiq ha adquirido el macroproyecto Navaleo con la intención de transformar antiguas minas leonesas en una central hidroeléctrica de bombeo reversible que funcionará como una inmensa batería de agua.

El objetivo no es producir electricidad de forma constante, sino almacenarla cuando sobra —por ejemplo, en horas de alta producción solar o eólica— y liberarla cuando el sistema lo necesite. En un país que aspira a elevar de forma masiva la penetración renovable, esa flexibilidad es tan importante como la propia generación.

Una batería bajo tierra

Las minas de carbón ya no extraerán energía. Suiza quiere convertir las galerías del Bierzo en una batería gigante para estabilizar la red eléctrica española
© Unsplash / Vedrana Filipović.

Navaleo aportará 535 megavatios de capacidad flexible a la red española. Para visualizar la magnitud, esa potencia equivale aproximadamente a la de un reactor nuclear estándar y, según declaraciones recogidas en medios económicos, podría cubrir el consumo residencial de toda la provincia de León.

El mecanismo técnico es conocido pero ambicioso en escala: almacenamiento hidroeléctrico por bombeo en circuito cerrado. Cuando hay excedente de energía, el sistema bombeará agua desde cotas inferiores —incluyendo el entorno del río Tremor— hacia una balsa situada a mayor altura. Cuando la demanda aumente, el agua descenderá por una tubería, moverá turbinas y generará electricidad. El diseño permitirá hasta ocho horas ininterrumpidas de suministro almacenado.

La particularidad aquí es el entorno: antiguas explotaciones mineras inundadas que hoy representan un pasivo ambiental. El proyecto se denomina CDR porque funcionará como Central Depuradora Reversible. La instalación no solo almacenará energía, sino que drenará y tratará aguas contaminadas acumuladas en las minas. El pasivo industrial se convierte así en activo energético y ambiental.

Una inversión estratégica para Europa

Las minas de carbón ya no extraerán energía. Suiza quiere convertir las galerías del Bierzo en una batería gigante para estabilizar la red eléctrica española
© Unsplash / Art Institute of Chicago.

La operación ha sido declarada Proyecto de Interés Común (PCI) por la Comisión Europea, lo que subraya su valor estratégico para la seguridad energética continental y facilita el acceso a financiación del Banco Europeo de Inversiones. La inversión total podría situarse entre 420 y 450 millones de euros, muy por encima de los 35,5 millones de euros ya concedidos por el Ministerio para la Transición Ecológica en fases iniciales.

Para Alpiq, que lleva 25 años operando en España, se trata de su primer gran proyecto hidroeléctrico fuera de Suiza. Para la comarca del Bierzo, es una oportunidad de reconversión tras el declive minero.

El reto de la transición

El gran desafío de las renovables no es generar electricidad, sino gestionarla. El sol no siempre brilla cuando aumenta el consumo y el viento no responde a la demanda industrial. Sin almacenamiento, la red eléctrica pierde estabilidad. Con proyectos como Navaleo, el sistema gana margen de maniobra.

El proyecto se extenderá por Torre del Bierzo, Castropodame, Congosto y Molinaseca, y su entrada en operación comercial está prevista para principios de la década de 2030. Antes, deberán completarse estudios geológicos y de ingeniería de detalle que determinarán la decisión final de inversión.

La imagen es poderosa: donde antes los mineros descendían en busca de carbón, pronto circulará agua depurada impulsada por turbinas. No es solo una obra de ingeniería. Es un cambio de símbolo. Las entrañas del carbón podrían convertirse en el corazón flexible de la España renovable.

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