Imagen: AP

Algunos de los desertores norcoreanos que se encuentran en Corea del Sur están denunciando las graves deficiencias y los mínimos estándares de seguridad que existen en la zona donde se realizan las pruebas nucleares en el Norte. La radiación podría estar generando graves enfermedades.

Durante mucho tiempo se ha puesto en duda en la comunidad internacional que Corea del Norte mantuviera ciertos estándares para llevar a cabo este tipo de pruebas, sin embargo, hasta ahora no existían voces de primera mano que pudieran ofrecer un relato verídico.

Según NBC News, varios de los últimos desertores que han cruzado la frontera al Sur están delatando algunas de estas preocupaciones. Al parecer, la radiación que emana el sitio de pruebas, Punggye-ri, podría ser la causa de la denominada “enfermedad fantasma”, la cual está causando estragos en la zona, con enfermedades como la leucemia y deformidades de muchos críos en los nacimientos.

El medio ha explicado que unas 30 personas que vivían en la región están siendo examinadas por el gobierno de Corea del Sur en busca de signos de intoxicación por radiación, aunque hasta ahora las autoridades no han divulgado públicamente ninguna información sobre los resultados. Según Lee Jeong Hwa, desertor que huyó de Corea del Norte en 2013:

Pensamos que estábamos muriendo porque éramos pobres y comíamos mal. Ahora sabemos que fue la radiación.

Punggye-ri. AP

Lo cierto es que Corea del Norte lleva relativamente poco tiempo probando armas nucleares. En el año 2006 detonó con éxito una bomba que registró una magnitud 4.2 en la escala de Richter, aunque anteriormente ya existían relatos que sugerían actividades militares responsables de contaminar algunas zonas.

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En cualquier caso, y como ha explicado a la NBC el investigador Ferenc Dalnoki-Veress, los gobiernos vecinos mantienen activos equipos para detectar la liberación de radiación y que nada particularmente anormal aparezca. Ferenc dice que existió un incidente en el que las autoridades detectaron una pequeña cantidad de gas de xenón, un radionúclido, cinco días después de la supuesta prueba de la bomba de hidrógeno en septiembre, aunque también cree que es muy poco probable que existiera una fuga entonces.

Por otra parte, análisis previos de AccuWeather concluyeron que las pruebas nucleares de Corea del Norte tienden a realizarse cuando las condiciones del viento son ligeras, lo que podría evitar que el material radiactivo se disperse fuera de sus fronteras.

Además, algunos periódicos regionales han informado de casos donde los soldados han recibido tratamiento por exposición después de las detonaciones. Según el experto nuclear chino, Wei Shijie, probablemente es inevitable que ocurra algún tipo de accidente, “creo que es solo cuestión de tiempo detectarlo, porque hay grietas en las montañas donde las sustancias radiactivas se escapan”. [NBC]