¿Y si pudieras reparar un ojo dañado sin disparar un láser? Investigadores creen haber descubierto una técnica novedosa para corregir la córnea, similar al LASIK, pero sin necesidad de láser ni herramientas quirúrgicas invasivas.
El método fue creado por especialistas del Occidental College y la Universidad de California, Irvine, con el objetivo de volver la córnea temporalmente maleable. En experimentos realizados con ojos de conejo, la técnica funcionó mientras las células corneales permanecían vivas. Aún se requiere más investigación, pero si todo avanza bien, podría convertirse en una alternativa preferida al LASIK, aseguran los científicos.
“Hay un largo camino entre lo que hemos hecho y la clínica. Pero si lo logramos, esta técnica será ampliamente aplicable, mucho más barata y potencialmente reversible”, explicó Michael Hill, profesor de química en Occidental College y líder del estudio, en un comunicado de la Sociedad Química Estadounidense.
Por qué algunas personas evitan el LASIK
El LASIK se usa habitualmente para tratar miopía, hipermetropía o astigmatismo. Remodela la córnea —la capa externa transparente del ojo que capta y enfoca la luz hacia la retina— mediante un láser de corte preciso.
Aunque suele ser seguro y eficaz, el procedimiento debilita de manera permanente la estructura de la córnea. Además, los pacientes con frecuencia experimentan efectos secundarios como ojo seco o alteraciones visuales (halos), y en casos poco comunes surgen complicaciones graves, como dolor nervioso crónico. El nuevo método busca evitar esos riesgos.
Una alternativa potencialmente más segura
La técnica se denomina remodelación electromecánica. Algunos autores ya la habían usado en otras partes del cuerpo con colágeno y agua, como las orejas. Funciona alterando el pH del tejido mediante breves descargas eléctricas, lo que lo vuelve moldeable durante unos instantes. Cuando el pH se restablece, el tejido recupera su rigidez original.
En el laboratorio, los investigadores aplicaron la técnica en ojos de conejo, algunos simulando miopía humana. Colocaron lentes de contacto especiales de platino que servían como electrodos y daban la forma deseada a la córnea. Tras aplicar descargas suaves, la córnea se flexibilizó y adoptó la forma del lente. No solo se consiguió el modelado, sino que tampoco se detectó muerte celular ni pérdida de estabilidad en la córnea.
Los resultados fueron presentados esta semana en la conferencia de otoño de la Sociedad Química Estadounidense. Sin embargo, el equipo admite que aún falta mucha investigación en animales antes de pensar en ensayos en humanos. El próximo paso será probar el procedimiento en conejos vivos.
El potencial de esta técnica va más allá de la miopía. Los investigadores esperan explorar su aplicación en hipermetropía, astigmatismo e incluso ciertas formas de visión nublada.
No obstante, como ocurre con muchos científicos durante la segunda administración Trump, los investigadores reconocen que su trabajo se ha visto retrasado por las dificultades para asegurar financiamiento adicional.