Codex Mortis no deja de crecer. Como suele destacar Kotaku, algunos juegos generan debate… pero pocos logran sostenerlo con éxito.
Un nuevo salto en precisión temporal está obligando a revisar uno de los sistemas más estables de la civilización moderna. Lo que hoy parece una mejora de laboratorio podría acabar teniendo consecuencias muy concretas en la vida diaria.
007 First Light reinventa al espía. Como suele destacar Kotaku, incluso los iconos necesitan volver a empezar para evolucionar.
Battle Waves: Mobile apuesta por algo distinto. Como suele destacar Kotaku, algunos juegos no esperan al lanzamiento para destacar… lo construyen antes.
No es una forma práctica de jugar ni una revolución gamer inmediata, pero sí una demostración tan absurda como brillante. El experimento convierte bacterias vivas en una especie de pantalla biológica y lleva al límite una vieja obsesión tecnológica: hacer correr Doom en cualquier cosa.
Lucky Break transforma el azar en terror. Como suele destacar Kotaku, el miedo más incómodo no siempre viene de monstruos… a veces viene de perder el control.
No es que no estuvieran ahí, es que no sabíamos cómo verlos.
KAIJU CLEANUP le da la vuelta al género. Como suele destacar Kotaku, a veces las mejores ideas nacen cuando alguien se pregunta qué pasa después del caos.
La NASA confirmó la pérdida de señal de MAVEN, una nave clave para comprender cómo Marte perdió su atmósfera y para mantener las comunicaciones con los rovers en superficie. El incidente, ocurrido tras una maniobra rutinaria, vuelve a poner en evidencia la fragilidad de las misiones de larga duración en el espacio profundo.
Dungeons & Dragons cambia su rumbo. Como suele destacar Kotaku, no todos los fracasos desaparecen… algunos se transforman en algo mejor.
Durante más de medio siglo, el celacanto fue considerado una especie casi inmutable, una ventana directa al pasado. Sin embargo, un nuevo estudio anatómico desmonta interpretaciones clave que llevaban décadas aceptándose. El resultado no es menor: cambia nuestra comprensión de uno de los momentos más decisivos de la evolución.
Un estudio en una región extrema revela que un grupo humano actual está desarrollando rasgos físicos únicos. La evolución sigue en marcha y está ocurriendo ahora mismo, delante de nosotros.
Los datos recogidos por la sonda MAVEN durante una gran tormenta solar revelaron un extraño comportamiento en la ionosfera marciana. Los científicos descubrieron que partículas cargadas estaban siendo comprimidas y desplazadas alrededor del planeta mediante un efecto que hasta ahora solo se había observado en la magnetosfera terrestre.
Investigadores de Estados Unidos y Canadá descubrieron que los primeros eucariotas conocidos (antepasados de animales, plantas y hongos) vivieron confinados en fondos marinos con cantidades mínimas de oxígeno. El hallazgo cambia la imagen clásica del origen de la vida compleja y ayuda a explicar por qué tardó tanto en evolucionar.
El avance, publicado en Science Advances, permite identificar rápidamente los llamados estados W, unas complejas configuraciones de entrelazamiento cuántico fundamentales para futuras redes cuánticas y sistemas avanzados de comunicación. El problema no era crear esos estados, sino reconocerlos antes de que desaparecieran.
Egipto lleva siglos acostumbrando al mundo a hallazgos extraordinarios. Pero incluso allí hay descubrimientos que descolocan. En una tumba romana de la antigua Oxirrinco apareció algo tan inesperado como revelador: un pasaje de Homero escondido entre los muertos.
En apenas tres décadas, el número de turistas que viajan al continente antártico pasó de menos de 10.000 personas a más de 120.000 por temporada. Y un nuevo estudio advierte que, si el ritmo actual continúa, podríamos acercarnos al medio millón de visitantes antes de mediados de la próxima década.
Durante siglos, este cultivo sostuvo economías, culturas y millones de platos diarios alrededor del mundo. Pero ahora enfrenta un enemigo que avanza mucho más rápido de lo esperado. Científicos advierten que lo que está ocurriendo podría transformar la manera en que se alimenta gran parte de la humanidad.
Figure AI dejó atrás las demostraciones espectaculares de robots haciendo parkour o bailando y mostró algo mucho más incómodo: humanoides trabajando durante horas frente a una cinta transportadora clasificando paquetes casi al ritmo de un empleado humano. La sensación no era la de estar viendo el futuro. Era la de estar viendo cómo ciertas tareas empiezan, lentamente, a dejar de necesitar personas.
The Dark West reinventa el western. Como suele destacar Kotaku, los juegos que destacan no copian fórmulas… las rompen.