El Niño está oficialmente entre nosotros, y será fuerte. Los meteorólogos advierten que El Súper Niño 2026-2027 tendrá importantes implicaciones en el clima con eventos extremos, y que potencialmente empeorarán las olas de calor, las sequías, las inundaciones y los incendios forestales en varias partes del mundo.
Los eventos de El Niño hoy se desarrollan ante una situación de calentamiento global y la relación entre las dos fuerzas climáticas es compleja. El Niño exacerba los eventos climáticos extremos que ya están siendo más frecuentes y severos debido al cambio climático causado por la actividad humana, y a su vez los eventos de El Niño tienden a tener un impacto climático más importante. La ciencia también cree que los fenómenos de El Niño serán más frecuentes cuando el planeta se haya calentado más. Sin embargo, las nuevas investigaciones sugieren que cuando el calentamiento global supere los 2°C, las súper corrientes de El Niño ya no golpearán a Norteamérica con tanta furia.
Los hallazgos, publicados el viernes en Geophysical Research Levels, dicen que los impactos de las súper corrientes de El Niño sobre el clima irán debilitándose y virando hacia el este a medida que aumente el calentamiento global. Como resultado, disminuirán sus impactos sobre Norteamérica como el aumento de temperaturas invernales en el noreste, y el aumento de precipitaciones en California y Florida.
“Más allá de los 3,5°C de calentamiento global, prácticamente desaparece la distinción entre los impactos moderados y extremos de El Niño en Norteamérica”, escribieron los autores del estudio.
Pronostican el futuro de El Niño
Para investigar cómo cambiarán los impactos de las súper corrientes de El Niño a medida que se calienta la Tierra, un equipo de científicos analizó 13 modelos climáticos de avanzada que pueden simular corrientes extremas de El Niño y sus impactos en el clima. Para cada modelo introdujeron distintas situaciones de emisiones y compararon luego los impactos de las súper corrientes de El Niño a niveles de calentamiento de unos 2°C a más de 3,5°C con simulaciones históricas.
Incluso los eventos más intensos de El Niño tenían un efecto menor cuando el clima era significativamente más cálido. Los característicos impactos de una super corriente de El Niño en Norteamérica cambiaban, al avanzar unos 20 a 30 grados hacia el este y debilitarse en casi un tercio de su potencia cuando el calentamiento alcanzaba los 3,5°C. Eso sugiere que el noreste el invierno ya no sería tan cálido como lo es ahora ante un Niño extremo, y que las lluvias no serían tan intensas en estados como California y Florida.
Eso no significa que no habrá que preocuparse ante las súper corrientes de El Niño en un mundo 2°C más cálido, por encima de los niveles preindustriales. El estudio sugiere que los impactos en el clima tal vez no se diferencien tanto de los que causan los eventos de las corrientes moderadas de El Niño, sin indicar que desaparecerán por completo.
Ante corrientes extremas de El Niño, sí habrá cambios importantes en los patrones de temperatura y precipitaciones de todo el planeta, lo que complicará los efectos de un clima ya desestabilizado por el severo calentamiento.
Clima más cálido es clima inestable
El trabajo de investigación señala que el calentamiento global está haciendo que los patrones climáticos se comporten de formas inesperadas. Si las emisiones continúan al ritmo actual el mundo podría superar los 2°C de calentamiento para mediados de este siglo, por lo que es urgente que entendamos lo que esto significa para El Niño.
En situaciones de fuerte calentamiento será menos relevante la distinción entre eventos de El Niño extremos y moderados al pronosticar sus impactos en Norteamérica. Pero los investigadores también encontraron que las super corrientes de el Niño podrían tener influencias más potentes en los patrones de clima sobre el Atlántico norte y Europa, cuando el mundo se haya calentado más. La predicción precisa de cuándo ocurrirán estos eventos inusualmente potentes, será siempre importante para esas regiones.
Todavía no se conocen los impactos que causará El Niño en 2026-2027, pero todo apunta a que se tratará de un evento excepcional. Los pronósticos simulados indican que podría ser la corriente de El Niño más fuerte que se haya registrado, que aumentará la temperatura promedio global a un nuevo nivel y dará lugar a anomalías climáticas en todo el mundo. A medida que avance, podremos conocer un poco más del clima en el que viviremos permanentemente dentro de solo cinco o diez años, incluso sin corriente de El Niño.