A lo largo de los años, Leonardo DiCaprio se ha convertido en una de las figuras más visibles del activismo medioambiental dentro de Hollywood. Por eso, cuando en 2025 se supo que había comprado una isla en Chile, muchos pensaron que se trataba de un nuevo refugio privado. Sin embargo, el objetivo de esta operación iba en una dirección completamente distinta.
Una isla que no será privada
DiCaprio ya es propietario del Cayo Sumba, en Belice, una isla de uso personal. Pero la adquisición de Isla Guafo respondió a una motivación ecológica. Situada frente a la costa sur de Chile y conocida como “la pequeña Galápagos”, la isla fue comprada a través de la organización Re:wild, de la que el actor es fundador.
El plan anunciado en el verano de 2025 fue claro: donar la isla al Estado chileno para que sea declarada Parque Nacional, garantizando así su protección a largo plazo frente a actividades extractivas.
Un enclave clave para la biodiversidad
Isla Guafo alberga uno de los ecosistemas más ricos del Pacífico suroriental. Es la mayor colonia reproductora del mundo de pardelas sombrías, un ave marina cuya supervivencia depende directamente de este entorno. Además, en sus aguas y costas habitan pingüinos de Magallanes, nutrias, lobos marinos y ballenas azules, algunas de ellas especies amenazadas.
La isla también cuenta con un faro histórico construido en 1907, que sigue en funcionamiento y está habitado por personal de la Armada de Chile, lo que refuerza su valor patrimonial además del natural.
Una inversión millonaria con un fin distinto
Aunque la cifra exacta no fue confirmada oficialmente, distintas estimaciones sitúan la compra en torno a los 30 millones de dólares. Años atrás, la isla había salido al mercado por unos 20 millones, lo que subraya el interés estratégico y ambiental del enclave.
En un mensaje publicado en Instagram en junio de 2025, DiCaprio celebró la operación afirmando que “la irreemplazable Isla Guafo ahora está protegida de la minería de carbón, la tala de madera y otras industrias destructivas”, subrayando su importancia para la biodiversidad global y la salud del planeta.
Activismo dentro y fuera de la pantalla
El compromiso medioambiental del actor no es nuevo. En su discurso al recoger el Oscar en 2016 por El renacido, alertó sobre el cambio climático como la amenaza más urgente para la humanidad. Ese mensaje se refleja también en los proyectos que produce, como el documental The Lake, centrado en la lucha por salvar el Gran Lago Salado de Utah.
Mientras tanto, DiCaprio continúa combinando activismo y carrera artística: actualmente está nominado al Oscar a Mejor actor por Una batalla tras otra, dirigida por Paul Thomas Anderson.
La compra de Isla Guafo confirma que, para Leonardo DiCaprio, tener una isla no siempre significa aislarse del mundo, sino todo lo contrario: protegerlo.
Fuente: SensaCine.