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Ciencia

Lo que buscaban era cobre, pero hallaron oro: El descubrimiento que podría cambiar el destino minero de un país latinoamericano

Una exploración en busca de cobre terminó revelando una mina de oro de dimensiones colosales. Con 84 millones de toneladas estimadas, el hallazgo ya comenzó a explotarse y puede convertir al país en un actor clave en el mercado global del “Dorado”.
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En los paisajes extremos del noroeste argentino, una búsqueda convencional terminó dando un giro inesperado. Lo que comenzó como una expedición por cobre terminó sacando a la luz uno de los yacimientos de oro más grandes del continente. El hallazgo ya está en explotación y promete cambiar el papel de Argentina en el tablero de los recursos estratégicos.

Un proyecto de cobre que escondía un tesoro dorado

Lo que buscaban era cobre, pero hallaron oro: el descubrimiento que podría cambiar el destino minero de Argentina
© Minem.

Todo comenzó con el proyecto La Coipita, una iniciativa binacional entre la minera canadiense AbraSilver y Teck Resources, en la provincia argentina de San Juan. Con más de 70.000 hectáreas de extensión y resultados prometedores de mineralización de cobre, parecía ser otra apuesta firme para abastecer al mundo de uno de los metales más requeridos por la transición energética.

Argentina ya contaba con experiencia en el rubro, gracias a proyectos como Martín Bronce, la única mina de cobre en producción activa en el país, ubicada en Jujuy. Sin embargo, lo que se descubrió recientemente en la provincia de Salta superó cualquier cálculo: una reserva de 84 millones de toneladas de oro que estaba inadvertidamente dormida bajo las montañas.

84 millones de toneladas a 3.500 metros de altura

Lo que buscaban era cobre, pero hallaron oro: el descubrimiento que podría cambiar el destino minero de Argentina
© Unsplash – JL Lacar.

A más de 3.500 metros sobre el nivel del mar, en la mina Lindero, un yacimiento que ya había rendido cobre en el pasado volvió a sorprender. Después de más de una década de exploración, un equipo de investigadores encontró un depósito de oro con un promedio de 0,6 gramos por tonelada, lo que representa unas 11 millones de onzas listas para su extracción.

Aunque técnicamente se trata de un “redescubrimiento”, su magnitud y contexto lo convierten en un hallazgo histórico. Las minas Cumbre II y Atena I, en la misma región, ya daban pistas de su potencial, pero no fue hasta ahora que su verdadero valor salió a la luz.

Argentina ya comenzó a extraer el nuevo “Dorado”

Con el respaldo de la compañía Fortuna Silver Mines, la explotación ya está en marcha. El proceso se realiza mediante tecnologías de lixiviación de última generación, lo que permite la recuperación de oro con bajo impacto ambiental, en línea con los estándares internacionales de sostenibilidad.

En un contexto donde la industria minera se ve presionada a reducir su huella de carbono, la combinación de alta productividad y bajo impacto convierte al oro argentino en un recurso estratégico tanto económica como geopolíticamente. Este descubrimiento no solo posiciona al país en un nuevo nivel global, sino que también refuerza su papel en la producción de recursos clave para el futuro.

Argentina, que también alberga vastas reservas de “oro blanco” —el litio—, suma así otro pilar fundamental a su creciente portafolio de minerales críticos. Y lo que parecía una misión rutinaria en busca de cobre, se convirtió en la llave que abre una nueva era para la minería sudamericana.

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