Saltar al contenido
Ciencia

Lo que la ciencia confirma sobre los abuelos y lo que aprendemos: un vínculo que cambia la infancia

Un estudio revela cómo la relación con los abuelos puede marcar el desarrollo emocional y psicológico de los niños, mientras que los mayores también reciben beneficios únicos de este lazo generacional.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

Hay personas afortunadas que pudieron conocer y compartir con sus abuelos. Lamentablemente, hay otras que no han tenido tanta suerte, aunque pueden haber tenido “abuelos postizos”, tal vez amigos de la familia, vecinos mayores, o alguien más que haya cumplido con ese rol.

La psicología no es una ciencia exacta, pero se basa en la observación de la conducta. De allí muchas veces se obtienen datos reveladores, como sucede en este caso. Un estudio de la Universidad de Oxford señala que los niños que crecen con sus abuelos son más felices y seguros.

Diseño Sin Título (23)
© PeopleImages.com – Yuri A – shutterstock

Las lecciones de vida que brindan los abuelos promueven la comprensión y la inteligencia emocional, y cuando los niños ven a sus abuelos con regularidad, sociabilizan con mayor facilidad.

El vínculo entre niños y abuelos es más que compartir cariño, tardes de cuentos y juegos, o paseos. Es también una relación que puede tener profundo efecto en el desarrollo emocional y psicológico. Los estudios más recientes demuestran que los pequeños que tienen relaciones sanas y fuertes con sus abuelos tendrán 30% menos de probabilidades de sufrir depresión.

Beneficios para ambas partes

Pero además de esta ventaja para la salud mental, la relación con los abuelos se asocia con una mejor empatía, y con la reducción de hormonas del estrés. Los abuelos que participan de la crianza tienen un impacto positivo: los niños son emocionalmente más resilientes y se desarrollan mejor porque el apoyo de los abuelos es único, por su amor incondicional. Los niños se sientan seguros, valorados. Esto contribuye a la salud general, al bienestar emocional y físico.

El niño que se relaciona regularmente con sus abuelos desarrolla un sentido de pertenencia, lo que a su vez refuerza la construcción de su identidad, la confianza en sí mismo, y la empatía para con los demás.

Diseño Sin Título (24)
© SALMONNEGRO-STOCK – shutterstock

Por otra parte, los abuelos también se benefician de la relación porque la conexión con los nietos anima, reduce el estrés, crea ilusión y entusiasmo, da sentido en esta etapa de la vida.
Es un camino de ida y vuelta, en que la historia de la familia pasa a formar parte de la vida de los nietos, y la capacidad de adaptación a lo nuevo por parte de los abuelos, enriquece a unos y otros.

Los padres que fomentan la relación de sus hijos con los abuelos están contribuyendo a la formación de individuos más comprensivos, más empáticos, más seguros y emocionalmente más inteligentes.

Compartir esta historia

Artículos relacionados