Cada invierno circula el mismo mensaje alarmante: que la distancia entre la Tierra y el Sol durante el afelio provoca enfermedades respiratorias. A pesar de su tono «científico», la afirmación carece totalmente de base. Aquí repasamos en detalle por qué esta noticia viral es falsa, cómo se propaga y qué podemos hacer para combatir la desinformación.
Qué es realmente el afelio y por qué no debes alarmarte
El afelio es el momento en el que la Tierra se encuentra más alejada del Sol a lo largo de su órbita elíptica. Se trata de un fenómeno anual, perfectamente normal y sin consecuencias negativas para la salud. En 2025, este evento ocurrirá el 3 de julio, cuando nuestro planeta estará a poco más de 152 millones de kilómetros del Sol.
Aunque esa cifra suena enorme, la diferencia respecto al perihelio (cuando estamos más cerca del Sol) es mínima: unos 5 millones de kilómetros, lo que representa apenas un 3 % de variación. Esta oscilación no genera cambios significativos en la temperatura ni afecta a nuestro sistema inmunológico.

Por qué relacionar el afelio con enfermedades es un disparate
Uno de los mensajes virales más difundidos afirma que, durante el afelio, la Tierra se aleja un 66 % del Sol y que eso desencadena más enfermedades respiratorias. Esta afirmación no solo es incorrecta, sino absurda. La distancia media entre la Tierra y el Sol es de 150 millones de kilómetros, y la variación entre el afelio y el perihelio es muy pequeña y no influye en la salud humana.
Además, la ciencia demuestra que las estaciones no dependen de la distancia al Sol, sino de la inclinación del eje terrestre. El invierno en el hemisferio sur coincide con el afelio por razones de posición orbital, no porque la Tierra esté «demasiado lejos del Sol».
Lo que sí influye en nuestra salud en invierno
Las enfermedades respiratorias aumentan en invierno por motivos muy distintos: el frío, el hacinamiento en espacios cerrados, la menor ventilación y la baja exposición solar (que puede afectar los niveles de vitamina D). Ninguno de estos factores está relacionado con la posición de la Tierra en su órbita.
El sistema inmunológico no se ve afectado por un cambio del 3 % en la distancia al Sol. Las verdaderas causas de su debilitamiento son el estrés, la mala alimentación, la falta de descanso y otros factores ambientales.
Cómo se propaga la desinformación y por qué vuelve cada año

La desinformación sobre el afelio se viraliza por varios motivos: utiliza lenguaje pseudocientífico, se apoya en «expertos» sin identificar, y juega con el miedo a la enfermedad. Además, se transmite por canales sin control editorial como WhatsApp, lo que la hace difícil de frenar.
Este tipo de mensajes se presentan como advertencias alarmistas, con cifras erróneas y conclusiones infundadas. Aprovechan la falta de conocimientos en astronomía y la preocupación social por la salud para parecer verosímiles.
Alfabetización científica: la mejor defensa contra bulos virales
Combatir estas fake news requiere pensamiento crítico y acceso a información verificada. Es fundamental recurrir a fuentes oficiales y expertos reales para no caer en trampas mediáticas. La alfabetización científica no solo previene el pánico innecesario, sino que fortalece una sociedad más informada y resiliente frente a la desinformación.
El afelio es un fenómeno fascinante, pero inofensivo. Lo verdaderamente peligroso es permitir que mensajes falsos se difundan sin cuestionarlos.
Fuente: Meteored.