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Los archivos de Epstein siguen revelando rarezas. Esta vez, correos con enlaces a contenido pornográfico de Five Nights at Freddy’s

La publicación masiva de archivos del caso Epstein sigue arrojando información perturbadora. Algunos documentos no solo revelan conexiones y movimientos, sino también hábitos digitales extraños que hoy recorren las redes por lo surrealistas que resultan.
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La madrugada arrancó con una filtración monumental. El Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó más de tres millones de páginas relacionadas con el caso de Jeffrey Epstein, y como suele ocurrir con este tipo de liberaciones masivas, internet hizo lo que mejor sabe hacer: empezar a escarbar.

Entre documentos legales, agendas, contactos y correos electrónicos, comenzaron a aparecer fragmentos que nadie tenía en el radar. Algunos son relevantes desde el punto de vista judicial. Otros no cambian nada… pero dejan una sensación incómoda difícil de ignorar.

Uno de ellos involucra al videojuego Five Nights at Freddy’s.

Un correo de 2017 que nadie esperaba leer

Según los documentos, el 4 de mayo de 2017, Epstein envió un correo electrónico a Karyna Shuliak —identificada como su última pareja conocida— que contenía únicamente un enlace externo.

El asunto del mail decía: “amazing animations”.

El vínculo llevaba a un GIF animado alojado en 4chan, publicado semanas antes, creado con Source Filmmaker y basado en personajes del universo Five Nights at Freddy’s. El contenido no era apto para todo público, aunque el archivo en sí no estaba almacenado directamente en el correo.

Durante horas, la captura del email circuló por redes sociales como si fuera una broma fabricada. Demasiado absurda para ser real. Sin embargo, medios como Kotaku y usuarios especializados en análisis de metadatos lograron confirmar que el enlace sí figuraba en los correos originales incluidos en la documentación judicial.

No es, ni de cerca, el aspecto más grave que surge de los archivos. Pero sí uno de los más extraños.

Cuando lo perturbador se mezcla con lo absurdo

Los archivos de Epstein siguen revelando rarezas. Esta vez, correos con enlaces a contenido de Five Nights at Freddy’s
© Scott Cawthon / Kotaku.

Dentro del océano de información que rodea el caso Epstein, este detalle no suma cargos ni cambia sentencias. Lo inquietante no está en el contenido en sí, sino en el contraste: millones de páginas que documentan uno de los escándalos criminales más oscuros de las últimas décadas y, entre ellas, un correo con un asunto casi infantil hablando de “animaciones increíbles”.

Ese choque entre horror real y cultura de internet genera una incomodidad difícil de explicar. No aporta datos judiciales nuevos, pero deja una imagen mental imposible de borrar.

El propio documento muestra que no fue un caso aislado: habría otros correos similares donde Epstein reenviaba material encontrado online, siempre como enlaces externos, nunca como archivos adjuntos.

 

This image is going around, you can verify the contents via 4chan archives and the latest email release. Don’t, but also this wasn’t a joke but 100% serious. We are in hell.

[image or embed]

— James Galizio (@theswweet.myatproto.social) 30 de enero de 2026, 22:19

Incluso Microsoft terminó cortando el vínculo

Los documentos también recuperan un dato poco conocido del pasado digital de Epstein. En 2013, Microsoft lo expulsó de Xbox Live tras detectar que era un delincuente sexual registrado, algo que violaba directamente las políticas del servicio.

Es un recordatorio incómodo de cómo, incluso antes de su arresto final, su presencia digital ya había generado alertas en plataformas tecnológicas mucho antes de que el caso explotara públicamente.

Un detalle menor que dice mucho del presente

Descubrir que Epstein consumía o compartía contenido relacionado con videojuegos no es relevante desde el punto de vista legal. No agrava ni atenúa sus crímenes. Pero sí funciona como una ventana inquietante hacia la banalidad con la que el mal puede mezclarse con la cultura cotidiana de internet.

No es lo peor que aparece en los archivos. Ni siquiera se acerca.

Pero es uno de esos datos que se quedan dando vueltas en la cabeza. Por lo absurdo. Por lo fuera de lugar. Por lo difícil que resulta procesar que, entre tramas de poder, delitos y silencios institucionales, alguien escribiera tranquilamente “amazing animations” en el asunto de un correo.

Vivimos, sin duda, en una línea temporal extraña. Y bastante perturbadora.

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