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Ciencia

Los arqueólogos llevan siglos discutiendo dónde nació París. Un muro quemado de hace más de 2.000 años acaba de aparecer bajo un hospital junto a Notre-Dame

Un muro galo de 20 metros apareció bajo el Hôtel-Dieu, en pleno corazón de París. Su arquitectura, las huellas de un gran incendio y el carbono 14 podrían resolver dónde estuvo la Lutecia descrita por Julio César.
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En el corazón de París, a pocos metros de Notre-Dame, los arqueólogos acaban de encontrarse con algo que llevaban generaciones buscando: una posible evidencia física de la ciudad gala que existía antes de la París romana.

El hallazgo apareció bajo el Hôtel-Dieu, en la Île de la Cité. Allí, unas excavaciones preventivas iniciadas en febrero sacaron a la luz durante el verano un enorme muro construido con piedra y madera. Se conserva a lo largo de unos 20 metros y su técnica constructiva es característica de las fortificaciones galas del final de la Edad del Hierro.

La posibilidad que estudian ahora los arqueólogos es enorme: podría tratarse de parte de la muralla del oppidum de los parisios, es decir, la Lutecia gala mencionada por Julio César hace más de 2.000 años.

El muro apareció quemado. Y César escribió que Lutecia ardió

Los arqueólogos llevan siglos discutiendo dónde nació París. Un muro quemado de hace más de 2.000 años acaba de aparecer bajo un hospital junto a Notre-Dame
© Jeanne Pettibon / DHAAP / Direction des affaires culturelles.

El lugar donde apareció ya era llamativo. La Île de la Cité ha sido tradicionalmente considerada el núcleo de la antigua Lutecia, pero faltaba un problema bastante importante: no existían pruebas arqueológicas suficientemente contundentes de una gran ocupación gala en la isla. Eso permitió que durante años ganara fuerza una hipótesis alternativa que situaba el asentamiento en Nanterre, al oeste de la actual París.

Ahora hay algo bastante más difícil de ignorar. El muro combina grandes bloques de piedra con vigas horizontales de madera, una arquitectura típica de determinados oppida galos. Detrás de la estructura aparece además una plataforma artificial de arena y grava de casi dos metros de espesor. Y está quemado.

Los arqueólogos encontraron restos de una combustión intensa en el propio muro, además de semillas carbonizadas y los restos de un edificio de madera destruido por el fuego frente a la estructura. Las primeras dataciones mediante carbono 14 de elementos de madera sitúan el conjunto entre aproximadamente 200 y 10 a.C.. También apareció al pie del muro una punta de lanza gala.

Eso resulta especialmente sugerente porque César cuenta en La guerra de las Galias que, en el año 52 a.C., los galos incendiaron sus instalaciones antes del enfrentamiento con las tropas romanas de Tito Labieno. El intervalo cronológico encaja, aunque los investigadores insisten en que todavía no puede afirmarse que ese incendio sea concretamente el descrito por César.

De confirmarse, París llevaría más de 2.000 años creciendo prácticamente sobre el mismo lugar

La trascendencia del descubrimiento no está solo en encontrar una muralla antigua. Está en que podría conectar por primera vez de forma material la París contemporánea, la Lutecia romana y el asentamiento galo anterior a la conquista de Roma.

Hasta ahora, la localización en la Île de la Cité dependía en buena medida de los textos antiguos y de la continuidad histórica posterior. La descripción de César hablaba de una ciudad de los parisios situada en una isla del Sena y conectada mediante puentes, pero las excavaciones no habían proporcionado la estructura defensiva que cabría esperar de aquel asentamiento fortificado.

El nuevo muro cambia considerablemente ese escenario. Los especialistas deberán determinar ahora si su función era realmente defensiva, cuándo fue construido con mayor precisión, qué provocó su abandono y cómo se relacionaba con la enorme plataforma situada detrás. También buscarán posibles estructuras orientadas hacia el Sena y niveles de ocupación todavía más antiguos bajo la construcción.

El problema es que el muro no puede quedarse donde está

Los arqueólogos llevan siglos discutiendo dónde nació París. Un muro quemado de hace más de 2.000 años acaba de aparecer bajo un hospital junto a Notre-Dame
© Jeanne Pettibon / DHAAP / Direction des affaires culturelles.

Hay un último giro peculiar. El vestigio es extremadamente frágil: las piedras resultaron alteradas por el fuego y buena parte de la madera está carbonizada. Además, se encuentra dentro de un área afectada por la remodelación del hospital, por lo que no está previsto conservarlo exactamente en su posición actual.

Antes de desmontarlo, los arqueólogos realizarán documentación mediante fotogrametría y reconstrucción 3D. También se hará un molde para crear una réplica parcial que incorpore algunas piedras originales y que, según el Ministerio de Cultura francés, terminará expuesta en un museo parisino.

Todavía falta demostrar que esta es realmente la muralla de la ciudad que describió César. Pero después de siglos preguntándose dónde estaba la Lutecia de los parisios, los arqueólogos acaban de encontrar bajo el centro de París exactamente el tipo de estructura que llevaban todo ese tiempo buscando.

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