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Los coches autónomos de Uber experimentaban problemas antes del accidente mortal en Arizona

Un coche pasa por la zona del accidente de Uber en Arizona. Imagen: AP

Los coches autónomos de Uber a menudo no podían conducir 20 kilómetros sin la intervención de un humano, según una nueva investigación publicada esta semana por el New York Times. También experimentaban problemas cuando conducían por zonas de construcción y cuando estaban al lado de vehículos grandes.

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Estos son los principales problemas destacados en la investigación del Times, que ha sido publicada días después de que un coche autónomo de Uber atropellara y matara a un mujer en Arizona durante de un recorrido de prueba. La investigación describe un entorno de inmensa presión en la compañía, que quería acelerar el desarrollo de la tecnología de coches autónomos para poder ofrecer el servicio a finales del año.

Destaca además que el servicio autónomo de empresa en realidad no llegaba a comparar con el de sus competidores.

Para poder cumplir con los objetivos de comercialización, Uber estaba pidiendo más en las pruebas de sus vehículos autónomos. Entre estas peticiones estaba reducir el número de operadores humanos en las pruebas de 2 a 1, según el Times. Cuando trabajan en pares, los empleados compartían las tareas que necesitaban realizar. Una persona se centraba en tomar el control del coche si el sistema autónomo fallaba mientras que la otra vigilaba lo que detectaban los ordenadores y grababa datos en un ordenador.

Cuando Uber decidió reducir el número de operadores, algunos empleados comunicaron sus preocupaciones. Tenían miedo de que un conductor batallaría en mantenerse alerta durante horas de viaje. En respuesta, según Uber, la empresa pospuso el lanzamiento de las pruebas con un operador para permitir tiempo para más formación.

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Uber no es la única empresa que utiliza un solo operario en las pruebas de coches autónomos. Waymo, la división de vehículos autónomos de Google, lanzó pruebas con un operario en 2015 (aunque todavía utiliza dos operarios cuando añade nuevos sistemas o se mueve a un nuevo destino). La empresa ahora está realizando pruebas en Arizona sin operarios.

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Uno de los coches autónomos de Uber. Imagen: AP

El sábado, el CEO de Waymo John Krafcik declaró que la tecnología de su empresa hubiera podido evitar un accidente como el de Uber.

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No obstante, las pruebas de las empresas no se pueden comparar, ya que la tecnología de Waymo al parecer está en una fase mucha más avanzada que la de Uber.

De acuerdo con el Times, los coches de Waymo recorrieron aproximadamente 9.012 kilómetros en California — que requiere que las empresas reporten los resultados de sus pruebas — el año pasado antes de que un operario tuvo que tomar control del vehículo para evitar problemas. Por otro lado, los coches de Cruise, la empresa de coches autónomos de General Motors, pudieron conducir alrededor de 1.931 kilómetros antes de necesitar una intervención humana.

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Uber no tiene que reportar sus números al estado de Arizona porque este no lo requiere. El Times obtuvo los números en su reportaje de documentos internos de la compañía y de personas familiarizadas con las operaciones de Uber.

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La empresa afirma que los kilómetros recorridos sin intervención no es una medida de seguridad. En realidad, según Uber, es un sistema de mejora que puede proporcionar resultados diferentes dependiendo de dónde y cómo fueron conducidos los coches.

Por ahora, el objetivo de Uber de estrenar coches autónomos para finales del año está en el aire. El CEO de la empresa, Dara Khosrowshahi, tenía previsto un viaje a Arizona el próximo mes para participar en una prueba de un coche autónomo. Al final, no se realizará tal prueba. La prueba de Khosrowshahi era un objetivo importante para el proyecto, de acuerdo con el Times.

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Además, en respuesta al accidente mortal, Uber ha parado todas las pruebas de sus coches autónomos en Arizona, Pittsburg, San Francisco y Toronto.

[New York Times]

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