Captura de pantalla: Canadian Geographic ((YouTube))

La semana pasada supimos del descubrimiento de una cueva increíblemente grande en Canadá. Lo que no supimos fue dónde está exactamente la formación. Los científicos responsables de su descubrimiento han decidido mantener en secreto ese dato y ahora han explicado por qué: Instagram.

La cueva fue descubierta esta misma primavera de manera completamente casual. La avist√≥ desde el aire un equipo de investigadores que realizaba un censo de la poblaci√≥n de carib√ļes en el Parque Natural Wells Gray. En septiembre, la ge√≥loga Catherine Hickson organiz√≥ una primera expedici√≥n al remoto valle donde est√° la cueva para estudiarla. El descubrimiento resulta extraordinario porque el enorme agujero que conduce a la cueva y que de momento se conoce como el Pozo del Sarlacc (en homenaje a Star Wars) est√° en una zona supuestamente explorada.

Seg√ļn los descubridores han explicado al New York Times: ‚Äúla localizaci√≥n exacta de la cueva permanece secreta para evitar a los turistas de Instagram y a los exploradores aficionados.‚ÄĚ

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La parte de los exploradores tiene mucho sentido. La primera expedición solo llegó a la mitad del pozo y eso les ha servido para confirmar que el Pozo del Sarlacc es un reto difícil que requiere de equipo especial y que puede resultar peligroso si no se sabe muy bien lo que se hace.

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La parte de Instagram parece menos entendible, pero lo cierto es que no es la primera vez que la popular red social despierta el rechazo de los conservacionistas de parques naturales. En noviembre de este mismo a√Īo, la oficina de turismo de Jackson Hole, en Wyoming, pidi√≥ a los turistas que visiten la regi√≥n que por favor desactiven la geolocalizaci√≥n cuando visiten sus monumentos.

La razón es que a menudo una foto espectacular en Instagram invita a otros usuarios a visitar el mismo lugar. El efecto llamada a menudo convierte rincones naturales prístinos en centros de peregrinación de turistas armados con smartphones. Eso cuando la moda de los selfies no termina con alguien herido o algo peor. [New York Times vía Petapixel]