Cada verano, cuando las nieves del Himalaya ceden, algo aterrador resurge del agua. Un lago en las alturas de la India vomita cientos de esqueletos humanos, dejando al descubierto un misterio que ha desconcertado a científicos durante más de 80 años. ¿Quiénes eran? ¿Cómo murieron? Y lo más inquietante de todo: ¿por qué sus restos provienen de distintos lugares del mundo y de épocas tan distantes?
Un lago maldito a 5.000 metros de altura

A simple vista, el Lago Roopkund parece un pequeño estanque perdido en la inmensidad del Himalaya. Con apenas 40 metros de ancho y 3 de profundidad, nadie imaginaría que esconde uno de los mayores enigmas arqueológicos del planeta.
El primer descubrimiento documentado ocurrió en 1942, cuando un guardabosques británico patrullaba la zona y se encontró con una escena espeluznante: esqueletos dispersos por el agua y la orilla del lago. En plena Segunda Guerra Mundial, el primer pensamiento fue que podrían ser soldados japoneses caídos en una misión secreta. Pero cuando los científicos analizaron los huesos, descubrieron algo aún más inquietante: los restos tenían más de 1.000 años de antigüedad.
Desde entonces, cada verano, el lago expulsa más cadáveres, como si se negara a guardar su secreto.
Muertos de distintas épocas y lugares: un enigma sin explicación

Durante décadas, los investigadores intentaron descifrar el origen de estos esqueletos. Algunas de las primeras teorías hablaban de peregrinos castigados por los dioses, víctimas de una epidemia desconocida o de una expedición militar perdida.
Pero en 2019, un estudio publicado en Nature Communications reveló algo aún más extraño: los restos pertenecen a al menos tres grupos humanos distintos, separados por siglos en el tiempo.
🔹 Primer grupo (siglo IX): 23 individuos con ascendencia del sur de Asia, posiblemente peregrinos. Muchos presentaban fracturas en los cráneos compatibles con el impacto de enormes bolas de granizo, lo que respalda una antigua leyenda local sobre una tormenta mortal enviada por la diosa Nanda Devi.
🔹 Segundo grupo (siglo XIX): 14 personas con ascendencia mediterránea (Grecia, Creta y zonas cercanas). Su dieta, basada en productos del Mediterráneo, no coincidía con la de los locales, lo que generó más dudas. ¿Qué hacían en el Himalaya?
🔹 Tercer grupo (siglo XIX): Un único individuo con ascendencia del sudeste asiático.
El hallazgo desconcertó a los científicos. ¿Cómo es posible que un grupo de europeos estuviera en un remoto lago del Himalaya en el siglo XIX sin que existan registros de su presencia?
Un viaje mortal a lo desconocido

El Lago Roopkund está completamente aislado. Para llegar hasta allí, se necesitan al menos cinco días de caminata por terrenos extremadamente peligrosos, con temperaturas bajo cero y un aire tan fino que cada paso se siente como un suplicio.
Por eso, los arqueólogos se preguntan: ¿por qué tantos grupos han arriesgado sus vidas para llegar hasta un lago en medio de la nada?
El investigador Niraj Rai, del Instituto de Paleociencias Birbal Sahni, lo resume así: “Es increíble encontrar pruebas de tanta actividad humana en un lugar tan inhóspito. Pero lo más desconcertante es que estos grupos no parecen estar conectados entre sí”.
Los expertos creen que los peregrinos del siglo IX podrían haber seguido un antiguo ritual religioso. Pero, ¿qué llevaban a hacer lo mismo a un grupo de europeos más de 1.000 años después?
Más preguntas que respuestas: el misterio continúa
A pesar de los avances en el análisis de ADN y la arqueología, el enigma del Lago Roopkund sigue sin resolverse.
❓ ¿Qué motivó a los viajeros mediterráneos a aventurarse en el Himalaya?
❓ ¿Fueron todas las muertes accidentales o hay algo más oscuro detrás?
❓ ¿Podrían existir más restos enterrados bajo el hielo?
Mientras tanto, el lago se ha convertido en un destino para excursionistas y buscadores de misterio. Cada año, los cuerpos vuelven a aparecer, como si quisieran que alguien, en algún momento, finalmente descubra la verdad.
Por ahora, el Lago Roopkund sigue siendo un recordatorio macabro de que la historia aún guarda secretos imposibles de explicar.