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Ciencia

Los hongos mágicos son más extraños de lo que pensábamos

La psilocibina de los hongos evolucionó dos veces
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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La ciencia descubrió que la magia de los llamados “hongos mágicos”, un compuesto psicodélico conocido como psilocibina, evolucionó en esos hongos al menos dos veces y de maneras diferentes.

Los investigadores de Alemania y Austria que analizaron dos tipos de hongos mágicos distintos vieron que, aunque ambos producen psilocibina, la bioquímica en la que cada variedad depende para producir el compuesto natural no es la misma. Su hallazgo sugiere que la psilocibina podría ser un ejemplo de evolución convergente en la que dos formas de vida que no tienen relación evolucionan de todos modos para desarrollar características parecidas.

“Los hongos aprendieron dos veces de manera independiente a producir el producto natural que llamamos psilocibina”, escribieron los autores del trabajo publicado el mes pasado en Angewandte Chemie International Edition. 

Iguales, pero diferentes

El tipo de hongo mágico que  más conocen las personas pertenece al género Psilocybe y de hecho hay muchas especies de este género que producen psilocibina. Sin embargo, otras especies de diferentes géneros de hongo también producen el ingrediente psicodélico. A los investigadores les interesó en especial el género Inocybe, conocido por su textura particular y que suele conocerse como hongo fibroso de sombrero. Lo importante es que este género se conoce por su toxicidad, ya que más de sus 1.000 especies conocidas producen muscarina, compuesto venenoso que puede causar efectos colaterales negativos que incluyen los ataques cardíacos. En otras palabras: por favor, no coman estos hongos.

En una serie de experimentos, los investigadores estudiaron la química y genética de los hongos Psilocybe e Inocybe que eventualmente dan lugar a la psilocibina. Y para su sorpresa, descubrieron que entre los dos hongos hay pocas cosas en común. Los hongos Inocybe no parecen depender de las mismas enzimas que los hongos Psilocybe para producir psilocibina, y la cadena de sucesos químicos para crearla es diferente. Lo único que parecen tener en común es el uso de una sustancia química en particular en un paso intermedio del proceso.

“Jamás esperé que estos dos caminos a la psilocibina no tuvieran reacciones en común”, le dijo a la revista Science Dirk Hoffmeister, bioquímico de la Universidad Jena Friedrich Schiller de Alemania.

Hay más preguntas

Como suele suceder en la ciencia, este tipo de hallazgos inesperados crea muchas más preguntas por responder.

La evolución convergente tiende a darse cuando dos formas de vida diferentes evolucionan características similares para poder aprovechar un nicho similar del ambiente. Por ejemplo, los murciélagos, los insectos y las aves probablemente evolucionaron sus alas por muchas razones similares. Pero en el caso de estos hongos, el cuadro es más complejo debido a que en realidad están en nichos diferentes. Los hongos Psilocybe se alimentan de material orgánico en descomposición (e incluso heces) en tanto que los hongos Inocybe forman relaciones simbióticas con los árboles. En última instancia, no se sabe por qué los hongos producen psilocibina, aunque una teoría ampliamente aceptada es que el compuesto tiene un efecto protector que ahuyenta a los insectos que no son bienvenidos.

Los investigadores esperan que sus hallazgos motiven a más científicos a indagar en estos misterios fúngicos.

“Como los hongos Inocybe y Psilocybe siguen estilos de vida diferentes, nuestro trabajo podría ayudar a los ecologistas a identificar la presión y motivo real de selección por las que surgió uno de los productos naturales más emblemáticos, y por qué ha surgido de manera independiente”, indican en su trabajo.

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