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Ciencia

Científicos argentinos lograron algo que parecía reservado a Estados Unidos y China. El primer cerdo “triple knockout”, diseñado para volverse casi invisible al sistema inmune humano, ya nació en América Latina

Una startup biotecnológica incubada en la UNSAM consiguió desarrollar el primer cerdo “triple knockout” de América Latina, un animal editado con CRISPR-Cas9 para que sus órganos sean mucho menos detectables por el sistema inmune humano. El avance posiciona a la Argentina dentro del reducido grupo de países que lideran la carrera mundial por los xenotrasplantes.
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Durante décadas, el xenotrasplante fue una promesa atrapada entre la desesperación médica y la ciencia experimental. La idea parecía simple: utilizar órganos animales para reemplazar órganos humanos dañados. El problema era que el cuerpo humano reaccionaba como si estuviera bajo ataque. En cuestión de minutos, el sistema inmune destruía el órgano extraño. Ahora, un grupo de científicos argentinos acaba de romper parte de esa barrera biológica.

El 8 de abril de 2026 nació en laboratorios vinculados a la Universidad Nacional de San Martín una cerdita que ya ocupa un lugar histórico en la biotecnología regional. No es un animal común: fue clonada a partir de células editadas genéticamente mediante CRISPR-Cas9 para desactivar tres genes específicos responsables del rechazo hiperagudo que ocurre cuando órganos porcinos entran en contacto con sangre humana. En otras palabras, sus órganos son mucho menos visibles para el sistema inmune humano.

El problema que frenó durante más de un siglo a los xenotrasplantes

Científicos argentinos lograron algo que parecía reservado a Estados Unidos y China. El primer cerdo “triple knockout”, diseñado para volverse casi invisible al sistema inmune humano, ya nació en América Latina
© Joe Carrotta / NYU Langone Health.

La medicina lleva siglos intentando resolver la escasez global de órganos. Los primeros experimentos con sangre animal se remontan al siglo XVII, mientras que los primeros intentos modernos de trasplantes entre especies aparecieron a comienzos del siglo XX. Ninguno logró superar el mismo obstáculo: el rechazo inmediato.

Cuando un órgano animal no modificado entra en contacto con el organismo humano, ciertos azúcares presentes en el revestimiento interno de los vasos sanguíneos activan una reacción inmunológica devastadora. El cuerpo detecta el órgano como una amenaza extrema y lo destruye en apenas minutos. Ahí aparece la importancia del llamado “triple knockout”.

Los investigadores argentinos desactivaron precisamente los tres genes responsables de producir esos azúcares antigénicos. Sin esas moléculas, el sistema inmune pierde gran parte de su capacidad de identificar el órgano porcino como algo extraño.

Según explicó Adrián Abalovich, médico especialista en trasplantes y cofundador de CrofaBiotech, las pruebas iniciales fueron contundentes: las células del nuevo cerdo resultaron entre un 70% y un 80% menos visibles para anticuerpos humanos que las de un cerdo convencional. Y eso cambia radicalmente el escenario médico.

Cómo Argentina terminó compitiendo con Estados Unidos y China

Hasta ahora, solo Estados Unidos y China habían conseguido desarrollar cerdos triple knockout documentados con fines de xenotrasplante. Por eso el nacimiento de esta cerdita argentina generó atención inmediata dentro del sector biotecnológico.

El proyecto fue desarrollado por CrofaBiotech, una startup fundada en 2022 e incubada dentro del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM. Lo interesante es que el equipo eligió un método mucho más preciso que otros enfoques utilizados en el mundo. En lugar de editar embriones directamente (algo que puede producir animales “mosaico”, donde algunas células tienen modificaciones y otras no), trabajaron sobre una línea celular completamente modificada y luego clonaron el animal a partir de ella.

Eso garantiza que el 100% de las células del cerdo poseen las tres modificaciones genéticas. La validación genética fue realizada junto con la Universidad de Ohio y confirmada posteriormente mediante secuenciación completa de ADN tras el nacimiento del animal.

Detrás del proyecto aparece además un componente que vuelve todavía más llamativo el logro: gran parte del desarrollo ocurrió en medio de restricciones presupuestarias y dificultades de financiamiento científico en la Argentina.

El siguiente objetivo ya no parece ciencia ficción

Lo sorprendente es que este avance representa apenas el comienzo. El equipo ya trabaja en la siguiente etapa: incorporar siete genes humanos adicionales al genoma porcino mediante una técnica conocida como “knock-in”. Si lo logran, obtendrán animales con diez modificaciones genéticas, similares a los modelos más avanzados desarrollados actualmente en Estados Unidos.

El objetivo final es producir órganos capaces de funcionar dentro del cuerpo humano con un nivel mucho mayor de compatibilidad biológica. Antes de cualquier ensayo clínico, CrofaBiotech deberá presentar estudios preclínicos ante el Incucai para demostrar que los órganos no generan rechazo hiperagudo en modelos experimentales. Si esos resultados son positivos, las primeras pruebas podrían realizarse en pacientes con muerte cerebral, una metodología que ya utilizan algunos de los programas de xenotrasplante más avanzados del mundo.

La dimensión del problema que intentan resolver es gigantesca

Científicos argentinos lograron algo que parecía reservado a Estados Unidos y China. El primer cerdo “triple knockout”, diseñado para volverse casi invisible al sistema inmune humano, ya nació en América Latina
© AFP.

Solo en Argentina existen actualmente alrededor de 7.000 personas esperando un trasplante renal y más de 30.000 pacientes sometidos a diálisis. A nivel mundial, millones de personas nunca llegan a recibir un órgano compatible. Por eso el cerdo se transformó en el gran candidato de esta revolución médica. Sus órganos tienen tamaños similares a los humanos, su reproducción es rápida y su genética resulta relativamente fácil de modificar con herramientas modernas como CRISPR-Cas9.

Para Adrián Mutto, investigador de la UNSAM y líder científico del proyecto, el potencial es enorme. Una granja porcina convencional podría producir suficientes animales para cubrir listas enteras de espera para trasplantes. Y ahí aparece una idea que hasta hace pocos años parecía imposible: órganos disponibles casi a demanda.

El proyecto argentino ya empezó a despertar interés internacional

CrofaBiotech ya firmó acuerdos con XenoBR, una startup brasileña ligada a la Universidad de São Paulo que cuenta con instalaciones especiales para criar animales en ambientes de máxima esterilidad compatibles con uso médico. Además, una farmacéutica estadounidense productora de inmunosupresores ya ofreció colaborar con futuros ensayos clínicos del proyecto.

Mientras tanto, el equipo argentino espera el nacimiento de otros cinco clones durante las próximas semanas. Puede parecer apenas otra noticia científica. Pero detrás de esta cerdita nacida en abril se esconde algo mucho más grande: la posibilidad de que América Latina entre definitivamente en una carrera tecnológica que podría redefinir el futuro global de los trasplantes.

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