Lo más probable es que cuando ocupas tu asiento en el avión quieras usar tus auriculares lo antes posible para no oír al pequeñín que llora y grita justo en la fila de atrás. Y si eres viajero frecuente, ya conocerás el video de seguridad de memoria. ¿O no?
Una encuesta publicada el mes pasado en Journal of Travel Research revela que no solo la mayoría de los participantes contestaron de manera incorrecta algunas preguntas de seguridad de las líneas aéreas tras ver el video de a bordo, sino que los videos que incluyen marketing de turismo hicieron que olvidaran con mayor facilidad las indicaciones de seguridad. Según la Junta de Seguridad en el Transporte de EE.UU., la atención a las demostraciones de seguridad puede afectar de manera significativa la probabilidad del pasajero de sobrevivir a un accidente aéreo, y en vista de ello el trabajo de investigación tiene algo que decir en cuanto a cómo comunicar las medidas de seguridad.
Además, muchos videos de seguridad de las aerolíneas incorporan marketing de turismo como el de Air New Zealand, ambientado en la temática de El Señor de los Anillos, que está en YouTube y tiene más de 25 millones de vistas.
Los efectos de los videos turísticos en la retención de información
“Esta investigación estuvo motivada en parte por la popularidad de los nuevos videos de seguridad”, declaró Yaqi Gong, candidato a doctorado en recreación, administración de parques y turismo de la Universidad Estatal de Pensilvania y autor principal del estudio. “Estaba claro que estos videos captan la atención de la gente, y queríamos determinar si afectan los planes de viaje y la capacidad para recordar información de seguridad”.
Gong y sus colegas investigaron la efectividad de los videos de demostración de seguridad que incluyen contenido turístico, en cuatro aerolíneas nacionales – Nepal Airlines, Air Mauritius, Sri Lankan Airlines, y Singapore Airlines – y compararon estos videos con otros que no tenían contenido de tu rismo. En EE.UU. 214 participantes vieron uno de los videos de seguridad y luego respondieron preguntas relacionadas con su contenido, tales como “Verdadero o Falso: Si viaja con un niño, póngale la máscara de oxígeno primero a niño”, y “Verdadero o Falso: Debe dejarse el equipaje en el avión si hay una evacuación de emergencia”.
El trabajo reveló que “aunque no influye en la seguridad percibida o en las intenciones de cumplir con las indicaciones, la inclusión de contenido de destino, en particular cuando se presenta con imágenes tomadas en vivo, tiene un impacto positivo en la imagen y aumenta lla intención de visitar el lugar, pero esto es a costa de la memoria reducida para recordar indicaciones”, según indican los autores del trabajo.
Es decir que los videos de seguridad con acción en vivo e imágenes locales hicieron que los supuestos pasajeros expresaran una mejor opinión del país e influyeron en su intención de viaje.
“Al crear una imagen positiva y una asociación en la mente del que viaja, estos videos pueden cambiar la impresión que tiene la gente de un lugar, y eso puede mejorar la actividad turística”, dijo Bing Pan, profesor de recreación, gestión de parques y turismo en Penn State y coautor de trabajo. “Además esas imágenes pueden influir en lo que los visitantes quieren ver en el país”.
Pero el problema es que los videos de seguridad con contenido promocional, hicieron que la gente olvidara algunos protocolos de seguridad, más específicamente en un 11%. “Parece que el contenido atractivo y el recordar instrucciones de seguridad no van de la mano”, explicó Pan. “Es posible que las imágenes que atraen al turista lo distraen y no presta tanta atención al mensaje de seguridad”.
Sin embargo, los investigadores señalan que su estudio no se hizo en un entorno del mundo real. Los participantes no vieron los videos estando a bordo de un avión, donde el entorno podría llevar a que los resultados fuesen diferentes. Por ejemplo, quien está en un avión tal vez quiera ver un video entretenido con elementos de marketing, pero podría ignorar por completo un video de seguridad tradicional”.
En general, los participantes no retuvieron mucha información de ninguno de los videos y en promedio solo respondieron correctamente dos de las cinco preguntas.
“La mayoría retuvo menos de la mitad de la información crítica de los videos de seguridad, así que todos necesitamos prestar atención a esos videos, sean atractivos o no”, dijo Gong. “Uno piensa tal vez que ya conoce la información de seguridad pero nuestros datos muestran que es muy probable que no sea así. Por favor, siempre vean las indicaciones de seguridad. Podría salvarles la vida”.