Microsoft está llevando a Teams una función capaz de actualizar la ubicación laboral cuando el portátil se conecta a una red WiFi corporativa. La compañía lo presenta como una ayuda para coordinar equipos híbridos, reservar escritorios y organizar reuniones presenciales. Pero también abre una pregunta inevitable: dónde termina la colaboración y dónde empieza el control.
Los fabricantes chinos están desembarcando miles de coches en Europa a un ritmo que los puertos no siempre pueden absorber. Amberes, Bremerhaven y Barcelona se han convertido en puntos clave de una nueva presión logística: vehículos que llegan más rápido de lo que pueden distribuirse.
LineShine, instalado en Shenzhen, acaba de desplazar al estadounidense El Capitan como el supercomputador más potente del ranking TOP500. Supera los dos exaflops y lo hace sin GPUs, pero su victoria abre una pregunta mayor: qué significa ser “el más rápido” cuando los gigantes de IA juegan en otra liga.
Deutsche Bahn detuvo durante horas todos los trenes del país tras una caída del sistema GSM-R, la red digital que conecta a maquinistas con centros de control. El incidente expuso una debilidad incómoda: una de las mayores redes ferroviarias de Europa sigue dependiendo de una tecnología basada en 2G.
Meta quiere llevar sus gafas inteligentes a más usuarios y acaba de presentar una nueva línea bajo su propia marca. Mantienen cámara, audio, micrófonos, Meta AI y grabación manos libres, pero prescinden del nombre Ray-Ban. El resultado: modelos más baratos, más estilos y una apuesta directa por masificar las gafas con IA.
Meta estaría desarrollando Arena, una app de mercados de predicción inspirada en Polymarket y Kalshi. La diferencia clave es que, al menos al principio, no usaría dinero real, sino puntos. El movimiento puede parecer entretenimiento, pero coloca a Zuckerberg frente a un terreno explosivo: apuestas, regulación y confianza.