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Tecnología

Los robots están aprendiendo con videos a operar pacientes

Mejor será que no vean videos porno…
Por Thomas Maxwell Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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El boom de la inteligencia artificial ya está metiendo sus manos en el campo de la medicina a través de resúmenes de consultas basadas en la IA y el análisis de las dolencias de los pacientes. Ahora, las nuevas investigaciones demuestran que las técnicas de entrenamiento de la IA similares a las utilizadas para el ChatGPT podrían usarse para entrenar a robots cirujanos que operen sin ayuda. 

Los investigadores de la Universidad John Hopkins y la Universidad Stanford construyeron un modelo de entrenamiento utilizando videos grabados de brazos robóticos que realizan cirugías controlados por humanos. Al aprender a imitar las acciones que se ven en el video los investigadores creen que pueden reducir la necesidad de programar cada uno de los movimientos requeridos para un procedimiento. Del  Washington Post

Los robots aprendieron a manipular agujas, atar nudos y suturar heridas sin ayuda. Además, los robots entrenados no se quedaron solo en la imitación sino que corrigieron sus errores sin que se les indicara, como por ejemplo al levantar una aguja que se había caído. Los científicos ya comenzaron con la siguiente etapa: combinar todas las diferentes habilidades en cirugías realizadas en cadáveres de animales.

Seguramente, hace años que se utiliza la robótica en los quirófanos. En 2019 la “cirugía de una uva” en un meme nos mostraba cómo los brazos robóticos pueden asistir en cirugías, brindando un nivel de precisión muy superior. En 2020 se realizaron unas 876.000 cirugías asistidas por robots.  Los instrumentos robóticos pueden llegar a lugares del cuerpo, y realizar tareas, cuando la mano del cirujano no podría hacerlo, y no sufren de temblores. Los instrumentos delgados y precisos pueden evitar el daño a los nervios. Pero siempre hay un cirujano con un control que guía al robot manualmente. Siempre es el cirujano quien está al mando. 

La preocupación de los escépticos respecto de robots más autónomos es que los modelos de IA como Chat GPT no son “inteligentes” sino que simplemente imitan lo que ya vieron antes y no entienden los conceptos subyacentes a los que se enfrentan. La infinita variedad de patologías en una incalculable variedad de pacientes humanos presenta un desafío, porque ¿qué sucede si el modelo de IA no ha visto una situación específica con anterioridad? Algo podría salir mal durante la cirugía en una milésima de segundo, y ¿qué pasaría si la IA no fue entrenada para responder ante eso? 

Los robots están en todas partes

Como mínimo, los robots autónomos utilizados para cirugías necesitarían tener aprobación de la Autoridad de Salud (FDA). En otros casos en los que los médicos utilizan la IA para resumir las consultas de sus pacientes y efectuar recomendaciones, no hace falta la aprobación de la FDA porque se supone técnicamente que el médico revisa y se hace responsable de la información que produzcan los robots. Preocupa, porque ya hay evidencia de que los bots de IA dan malas recomendaciones, o alucinan e incluyen información inexistente en transcripciones de reuniones.

Esto hace que recordemos informes recientes sobre los soldados que en Israel confían en la IA para identificar objetivos de ataque sin estudiar muy de cerca la información. “Los soldados con poca capacitación en el uso de tecnología atacaron objetivos humanos sin corroborar las predicciones de la IA”, dice un artículo del Washington Post. “En determinados momentos la única corroboración requerida era que el objetivo fuera hombre”. Las cosas pueden salir mal cuando los humanos se vuelven complacientes y no están a la altura de las circunstancias. 

La salud es otro campo en el que las apuestas son muy altas, mucho más que en el mercado del consumo. Si Gmail resume mal un e-mail, no es el fin del mundo. Pero si los sistemas de IA diagnostican equivocadamente un problema de salud, o cometen un error durante una cirugía, el problema es mucho más grave. ¿Quién es el responsable en esos casos? El Post entrevistó al director de cirugía robótica de la Universidad de Miami, que dijo lo siguiente: 

“La apuesta es tan alta porque es un tema de vida o muerte”, afirmó. La anatomía de cada paciente es diferente, lo mismo que la forma en que se desarrolla una enfermedad. “Yo miro las imágenes de las tomografías computarizadas y las resonancias magnéticas, y luego opero al paciente”, con brazos robóticos. “Si quieres que el robot sea el cirujano, tendrá que entender todas las imágenes y saber leer las tomografías y resonancias”. Además los robots tendrían que aprender a realizar cirugías laparoscópicas, que se hacen con incisiones muy pequeñas.

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