Los mamuts, símbolos de la Edad de Hielo, sobrevivieron mejor de lo que se creía gracias a un mecanismo inesperado: la mezcla de linajes. Una investigación publicada en Biology Letters demuestra que los mamuts lanudos y colombinos mantuvieron cruces constantes, generando híbridos que acumularon una sorprendente diversidad genética. Lejos de debilitar a la especie, esta hibridación reforzó su capacidad de adaptación frente a climas extremos y paisajes en transformación, aportando claves sobre la evolución animal.
Huellas fósiles y genética reveladora
El estudio, liderado por el Museo de Historia Natural de Londres, analizó dos molares fósiles encontrados en Canadá. El primero, de 36.000 años, mostró un 21% de ADN de mamut colombino; el segundo, 11.000 años más joven, alcanzó casi un 35%. Estos datos evidencian que la hibridación fue recurrente y sostenida, no un episodio aislado.
El ADN de los mamuts mexicanos desvela un linaje perdido que cambia la historia de la megafauna en América.
🦣🧬 Bajo el suelo del Valle de México, los colosos del Pleistoceno guardaban un secreto insospechado. El ADN de mamut recuperado en Santa Lucía y Tultepec saca a la luz un… pic.twitter.com/eOtqZ0Aemz— Enrique Coperías (@CienciaDelCope) August 30, 2025
El cruce como motor de diversidad
Los análisis de cromosomas sexuales sugieren que la mayoría de los cruces se produjo entre machos colombinos y hembras lanudas. Esto multiplicó la diversidad genética de los mamuts norteamericanos, considerados hoy la población más variada conocida de la especie. Según el profesor Adrian Lister, “tradicionalmente, se nos enseña que las especies no pueden cruzarse; sin embargo, la genética muestra lo contrario”.
Una historia evolutiva más compleja
Estudios anteriores ya habían revelado la complejidad del linaje mamut. En 2021, ADN de un ejemplar siberiano de 1,2 millones de años mostró que distintos linajes migraron y se cruzaron al llegar a América. El mamut colombino heredó hasta la mitad de su ADN de los lanudos, y ahora se confirma que el intercambio genético fue bidireccional.

Implicaciones del hallazgo
La hibridación, lejos de debilitar a los mamuts, fue clave para su supervivencia en ecosistemas cambiantes. Les otorgó mayor flexibilidad frente a los drásticos cambios de clima y vegetación en la Edad de Hielo. Para los científicos, este caso aporta un ejemplo poderoso de cómo la diversidad genética puede marcar la diferencia entre adaptarse o desaparecer.
Más allá de los mamuts
El hallazgo abre nuevas perspectivas para la paleobiología. Aplicar este enfoque genético a otras especies extintas permitiría reinterpretar procesos evolutivos y valorar la hibridación como un mecanismo natural de resiliencia. El Museo de Historia Natural subraya que el legado de los mamuts demuestra cómo la mezcla de linajes no fue anomalía, sino una estrategia evolutiva exitosa.
Los mamuts híbridos de Norteamérica se convierten en un recordatorio de que la diversidad genética es un recurso vital para la adaptación. La hibridación, que en su momento aseguró la supervivencia de estos gigantes, hoy enseña a los científicos cómo la naturaleza encuentra caminos inesperados para resistir los embates del cambio ambiental.
Fuente: Infobae.